Quienes investigan el caso registraron un accionar preocupante de la Universidad Politécnica de Valencia, de la fundación Krecer y de ex funcionarios del Consejo de Educación de la época de Jorge Sobisch.
Aseguran que el CIEDE fue un engaño a las ilusiones de cientos de estudiantes del interior de la provincia.
Hay indicios para pensar en un mal manejo de fondos y en una suerte de plan destinado a convertir al CIEDE en una entidad privada.