Se parte de un razonamiento lógico, en este mundo que pareciera de locos: ¿por qué alguien debería pagar dos veces por algo que ya compró? Y por si acaso, ¿si lo paga, no se convierte este hecho en un simple fraude?
Esta deducción, tan básica en el mundo organizado dentro del mercado, que vive parámetros establecidos dentro del contrato social, a veces no funciona en la provincia de Neuquén.