Ganó Netanyahu, pero perdió poder

Ganó Netanyahu, pero perdió poder
Tendrá que buscar un pacto con la ultraderecha; gran avance de los centristas

Por Elisabetta Piqué |

JERUSALÉN.- Como se esperaba , ganó, pero la sorpresa fue que salió debilitado. El primer ministro de Israel, Benjamin "Bibi" Netanyahu, obtuvo ayer una victoria pírrica al imponerse por un margen muy estrecho en las elecciones legislativas anticipadas, en las que un partido de centro, liderado por el popular periodista televisivo Yair Lapid, se convirtió en la gran revelación.

Después de una afluencia récord de votantes (la participación fue de 66,6%, mayor a la de 2009), las primeras proyecciones dejaron en evidencia un mapa electoral profundamente dividido .

Por un lado, la derecha de Netanyahu, que podría formar un gobierno débil e inestable con partidos de ultraderecha y religiosos que sumarían 61-62 bancas. Por el otro, el centro y la centroizquierda, que conquistaron entre 58 y 59 bancas, un inesperado avance.

Aunque Netanyahu ganó, la lista conjunta entre su partido, el Likud, de derecha, con Yisrael Beiteinu, agrupación ultranacionalista laica de Avigdor Lieberman, tuvo una mala elección. Obtuvo 31 escaños, muchos menos que los 42 que tenía en la Knesset saliente.

Al ganar 19 diputados, ante la sorpresa general, el partido Yesh Atid (Hay un Futuro), del ex periodista y popular presentador televisivo Yair Lapid, se convirtió en la segunda fuerza política del país. Lapid, de 49 años, superó incluso al histórico Partido Laborista, de centroizquierda, que de la mano de la también famosa ex periodista radial Shelly Yachimovich cosechó unas 17 bancas.

Muy telegénico y conocido, Lapid, de 49 años -hijo de otro periodista, Ted, que hace años también incursionó en el terreno político-, centró su campaña en prometer viviendas accesibles a la clase media laica y en hablar de reformas al "cada vez más ineficiente" sistema de gobierno.

También para sorpresa de los observadores, al final la gran estrella de estos comicios, el carismático y joven multimillonario Naftali Bennett, líder del ultranacionalista y religioso Habait Hjehudi (Casa Judía), ganó menos de lo previsto.

En una buena elección, de todos modos, obtuvo 12 escaños; los sondeos pronosticaban que cosecharía entre 14 y 16 bancas. Ex asesor de Netanyahu y rival en esta campaña electoral considerada una de las más aburridas de los últimos tiempos vista la victoria "cantada" del primer ministro saliente, Bennett podría ahora ser parte de la coalición de gobierno, que incluiría también a los partidos religiosos ultraortodoxos.

Éstos obtuvieron unas 19 bancas: el ultraortodoxo sefardí Shas, entre 12 y 13, y el Judaísmo Unido de la Torá, seis.

El partido centrista Hatnuá, de la ex canciller Tzipi Livni, en tanto, consiguió siete asientos, al igual que la formación pacifista de izquierda Meretz, que hizo una gran elección, ya que en la anterior Legislatura tenía sólo tres escaños.

Sorpresa y alegría entre los seguidores de Yair Lapid, el segundo más votado. Foto: REUTERS y AFP

Siempre según los sondeos, los principales partidos árabe-israelíes consiguieron nueve escaños: cuatro son para Hadash (alianza socialista árabe-judía); tres para Ram Tal (Lista Árabe Unida, nacionalista árabe), y dos para Balad (Asamblea Nacional Democrática).

En su discurso de la victoria, Netanyahu agradeció a sus seguidores y prometió una alianza "lo más amplia posible".

"Me dieron la ocasión por tercera vez de gobernar el Estado de Israel. Es un gran privilegio, pero también una gran responsabilidad. Veo muchos socios para esta misión. Estrecharemos la mano para un gobierno amplio y, con la ayuda de Dios, triunfaremos juntos", declaró.

Vivado por sus simpatizantes, con rostro sombrío -fiel reflejo de una elección que resultó mucho peor de lo que esperaba-, Netanyahu, de 63 años, aseguró que el gobierno que formará -convirtiéndose por tercera vez en primer ministro del país- tendrá cinco prioridades.

Desafíos

En primer lugar, estará la seguridad de Israel, bajo riesgo por la amenaza iraní; en segundo, la economía, que para el electorado representa la mayor preocupación; en tercer lugar, una "paz real" con los palestinos; en cuarto, el trabajo, y en quinto y último, la reducción del costo de vida y el acceso a la vivienda.

Para hacer su coalición más amplia y más digerible a la comunidad internacional, se espera que Bibi empiece arduas negociaciones para incluir ante todo a Lapid en su gobierno, descartando, en cambio, a Bennett (ver aparte).

Anoche Lapid dijo que, con su voto, miles de israelíes habían dicho "no a la política del miedo y el odio, no al radicalismo y a la antidemocracia".

El otro nuevo rostro de la política israelí, Bennett, líder de los colonos, dijo, durante la campaña y sin pelos en la lengua, que no cree en la solución de dos Estados independientes -uno judío y otro palestino- y que está en favor de la anexión del 60% de los territorios palestinos.

Se convirtió, así, en una figura con poca llegada ante una comunidad internacional cada vez más impaciente ante el bloqueo del mal llamado proceso de paz.

Temas internos

Los israelíes comenzaron a votar a las 7 (las 2 en la Argentina) en una jornada marcada por un tiempo espectacular. Con un sol que pegaba fuerte, al mediodía el termómetro marcaba en esta ciudad 28 grados -pese al invierno-, lo que favoreció que mucha gente aprovechara el feriado electoral para dar paseos en familia en parques, hacer shopping (casi todo estaba abierto) y pasar la jornada al aire libre.

Frente a los centros electorales saltaban a la vista chicos que seguían haciendo campaña repartiendo folletos y tratando de convencer hasta último momento a ese 15% de indecisos que, quizá, determinó el avance de las fuerzas de centro.

"Voté por Tzipi Livni, aunque ya sé que va a ganar Bibi de nuevo, estamos acostumbrados", confesó a LA NACION Gali, que votó en una escuela de la calle Emek Refain de esta ciudad.

La campaña electoral que precedió estos comicios que paradójicamente significaron un golpe para su ganador, Netanyahu, se caracterizó por ser la primera en la que se habló más que nada de temas internos, que relegaron a la cuestión palestina, tema central de la vida y la historia de Israel.

El halcón de la política israelí

Lidera la derecha tras el giro de Ariel Sharon en 2005

BENJAMIN NETANYAHU

Primer ministro israelí

Profesión: arquitecto

Edad: 63 años

Origen: Israel

Líder del derechista Likud desde 2005, Bibi es el primer premier nacido en suelo israelí. Se lo conoce como "el americano" por su educación y lazos con EE.UU..

Del editor: Qué significa.

Ni la derecha ni la extrema derecha supieron ver que los israelíes se fueron alejando de su conservadurismo. Por eso la sorpresa con el resurgir del centro.

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