La presidenta de la Administración Provincial del Agua (APA), Cristina Magnano, recibió del defensor del pueblo de la provincia del Chaco Gustavo Corregido y del representante de la Defensoría del Pueblo de la Nación, Roberto Mena, una nota de recomendación sobre la contaminación del río Negro por los desagües cloacales vertidos y el impacto de los residuos sólidos.
En la reunión se analizaron los problemas que influyen directamente en las condiciones del río, en el cual la mayor carga de contaminantes que recibe son de origen orgánico provenientes de los líquidos cloacales, que representan el 70 por ciento de los contaminantes detectados en este curso de agua a través de los análisis periódicos que se realizan en el laboratorio del organismo.
La funcionaria señaló que si bien la primera impresión es que la contaminación es producto únicamente del mal proceder de vecinos ribereños, el problema es mucho más estructural. “El desarrollo y expansión de la trama urbana del Gran Resistencia en los últimos 40 años ha sido de tal envergadura que las infraestructuras de saneamiento básico no alcanzan a cubrir la demanda generada por este crecimiento”, dijo la presidenta del ente descentralizado. Agregó que “las obras parciales (cloacas, pozos de bombeos), que se ejecutaron, no alcanzan a disminuir el impacto y la presión que ejerce tal incremento de población”.
Por falta de desagües cloacales en amplias zonas de la ciudad, los vecinos recurren a pozos negros como única solución viable. Sin embargo, cada vez que crece el río Paraná, el nivel de las napas freáticas sube y esta movilidad inutiliza los pozos que desbordan, se generan nuevos focos de contaminación y muchos vecinos recurren a sondas que conectan directamente a napas inferiores contaminándolas, o pinchan los desagües pluviales para eliminar los líquidos cloacales en ellos. Todos los desagües pluviales de la zona norte de la ciudad descargan directamente en el río Negro o a éste a través de alguna laguna y aportan gran cantidad de contaminantes orgánicos al curso de agua.
“En períodos de sequía como el que estamos atravesando, en el cual las lluvias en el interior no incrementaron el caudal del río Negro, mantener las compuertas abiertas del dique regulador de Barranqueras permite que ingrese el Paraná. Suma una masa importante de agua que mejora las condiciones bacteriológicas del río, renueva la fauna y atenúa los niveles de contaminación que sufre el rio”, precisó Magnano. En esta línea, comentó que “la solución para eliminar el principal factor de contaminación del río Negro, los efluentes cloacales, es la ejecución del Plan Director de Cloacas, cuyo financiamiento tramita la actual gestión del gobernador Jorge Capitanich a través de Sameep en el Programa Norte Grande y se prevé su ejecución en los próximos tres años”.
Intensos controles
También indicó que la APA realiza un monitoreo periódico de la calidad del agua, se intensificarán los controles de aquellas fuentes de contaminación que se detecten sobre los bordes del rio, tanto líquidos como de residuos sólidos urbanos que impactan no solo en la calidad de agua, sino también sobre la condiciones de la fauna y la flora.
En estos años el organismo ha llevado a cabo un esfuerzo importante, ya que limpió 42 kilómetros del río de vegetación, troncos y todo tipo de basura arrojada a su cauce, limpieza que sigue manteniendo cuando los niveles del río permiten trabajar en él. Finalmente, Magnano aseguró que espera que la misma sociedad, que hoy contamina este recurso natural sea, por convencimiento propio la verdadera custodia de un patrimonio natural y cultural tan importante en la historia de sus pobladores, en el desarrollo de su vida cotidiana y del que deberían poder disfrutar las generaciones futuras.
Próximo encuentro
El organismo convocó a Sameep, a la Municipalidad de Resistencia y a los ministerios de Planificación y Ambiente y Desarrollo Urbano a una reunión en la sede de la APA, el miércoles 11, a las 10, con el fin de tratar y analizar la situación del río Negro.


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