Negocios con Venezuela: en 2005, Kirchner desestimó las denuncias

Cuando era presidente, relativizó irregularidades en un millonario fideicomiso.
Néstor Kirchner supo hace cinco años que algo extraño ocurría en el multimillonario fideicomiso binacional que la Argentina y Venezuela implementaron para intercambiar fuel oil caribeño por bienes criollos. El por entonces Presidente se enteró rápidamente que su embajador en Caracas, Eduardo Sadous, había enviado un cable secreto a la Cancillería alertando sobre irregularidades en ese fondo. Se lo contó en persona su propio canciller, Rafael Bielsa, en una reunión que se realizó en el 2005 en el despacho presidencial de la Casa Rosada, contaron fuentes diplomáticas. Kirchner primero se sorprendió, pero después desestimó el tema y, a pesar de que la denuncia tenía que ver con el descontrol de millones de dólares, no impulsó ninguna investigación al respecto.

Al poco tiempo, y sin que nadie le avisara, Sadous se enteró en medio de un viaje por Punta del Este que había sido depuesto de su cargo. Lo reemplazó Nilda Garré. Hasta ese momento, el diplomático no había informado a sus superiores sobre las versiones que esta semana ratificó ante un juez: que empresarios argentinos le habían contado que para hacer negocios con Venezuela debían pagar una coima al ministerio de Planificación Federal de Julio De Vido.

El cable secreto que Sadous le envió a Bielsa no hablaba de esos supuestos "retornos", sino que detallaba una operatoria irregular en el fideicomiso binacional que funcionaba con una cuenta en Nueva York. Los funcionarios venezolanos manipulaban el dinero destinado a ese ente para hacer negocios paralelos: sacaban parte de la plata (millones de dólares) para trocarlos en el mercado negro, hacían una diferencia cambiaria a su favor, y devolvían luego los montos originales a la cuenta.

Sadous alertó sobre esta cuestión y quedó a la espera de respuestas. Bielsa no solo comunicó la noticia a Kirchner, sino que también le pidió explicaciones al por entonces embajador venezolano en Buenos Aires, Roger Capella. Mediante un intercambio de cartas oficiales, que quedaron registradas en la Cancillería, el venezolano explicó que Venezuela no tenía "experiencia" en este tipo de herramientas financieras, por lo que el fideicomiso podría haber pasado por algún inconveniente, pero que a la vez podía "garantizar" que el monto depositado en ese momento en la cuenta de Nueva York era exactamente el que debía ser. Según pudo saber Clarín, Bielsa informó sobre esa respuesta venezolana al embajador Sadous y dio por terminado el asunto: si existía delito, tal como sospechaba Sadous en su cable secreto, había sido cometido por funcionarios venezolanos en Venezuela, por lo que la Justicia argentina no podía involucrarse. El presidente Kirchner no tomó ninguna medida al respecto. Sadous, un diplomático de carrera, fue reemplazado por Nilda Garré, actual ministra de Defensa. Clarín intentó consultarla sobre el "affaire" del fideicomiso pero la funcionaria dijo que los interrogantes debían ser respondidos por la Cancillería.

Además de Kirchner y Bielsa, hubo otro funcionario que por ese tiempo supo de las sospechas nacidas en Caracas: se trata de Jorge Taiana, el actual Canciller, por entonces número dos del ministerio de Relaciones Exteriores

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