Los negocios K andan en tren y vienen de China

Denuncian que el Gobierno invertirá cifras multimillonarias en comprar material obsoleto, proveniente del gigante asiático. Aseguran que con US$ 700 millones anuales, mucho menos de lo que gastarán los K, se reactivaría el sistema ferroviario nacional.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner arribó ayer a la ciudad de Shangai, la capital financiera de China, y subrayó que su gira por el gigante asiático va “muy pero muy bien”.

La primera mandataria tiene toda la razón: las negociaciones van muy bien, pero no tanto para los argentinos, sino más bien para los chinos, que de a poco está pasando a cumplir el mismo papel que desempeñaba Inglaterra en los años ‘30, época conocida como la Década Infame.

Ocurre que el Gobierno firmó acuerdos con empresas de transporte chinas para renovar vías, adquirir locomotoras y vagones. Pero eso es sólo la fachada: el Gobierno K tiene previsto gastar cifras millonarias para adquirir maquinaria ferroviaria usada y obsoleta, prácticamente chatarra, bajo el argumento de que sea utilizada para “modernizar” los ferrocarriles.

En diálogo con Hoy, el diputado nacional Pino Solanas afirmó que “es una vergüenza que la Presidenta siga comprando lo que se puede producir en la Argentina, y encima gaste cifras millonarias. En lugar de sentar las bases para generar miles de puestos de trabajo en la Argentina, lo que significaría la puesta en marcha de la reconstrucción del sistema ferroviario integral, con sus fábricas ferroviarias, el Gobierno opta por los negocios y financiar trabajo en China”.

La “renovación ferroviaria” se financiará, principalmente, con capitales chinos. En total, se prevé que unos 2.500 millones de dólares llegarán en los primeros cuatros años para reparar dos tramos de líneas ferroviarias de más de 1.500 kilómetros. El Banco de Desarrollo de China brindará el 85 por ciento del financiamiento y la Argentina aportará el restante 15 por ciento de la inversión para las dos líneas ferroviarias que atraviesan el centro y el Norte del país; 1.850 millones de dólares solventarán la modernización de la línea Belgrano; y otros 1.800 millones de dólares se destinarán a construir cuatro líneas de subte en la ciudad de Córdoba.

“Este Gobierno no ha hecho nada por reconstruir los ferrocarriles, no ha hecho nada por reconstruir la flota marítima. Y lo mismo sucede con la aeronáutica y la petrolera. No es un Gobierno con vocación industrialista, es un Gobierno de negocios financieros e inmobiliarios”, argumentó Solanas. Y remarcó que sólo con una inversión de 700 millones de dólares anuales se puede ir reconstruyendo todo el parque de ferrocarriles argentino.

“Si bien con este acuerdo se traerá mucho material ferroviario nuevo, algo que es muy positivo, también se va a traer muchísima chatarra. Y eso generará pingues ganancias para unos pocos, en lo que parece ser un nuevo negociado”, le dijo a Hoy el ingeniero Norberto Rosendo, titular de la Comisión Nacional Salvemos al Tren.

“Durante la gestión del (ex secretario de Transporte) Ricardo Jaime, se compró cualquier cantidad de cachivaches, fierro viejo, que no servían para nada. El Gobierno de los Kirchner es una gestión muy desordenada en lo que se refiere a los ferrocarriles. Ellos no planifican, sólo hacen negocios, y el sistema ferroviario es un desastre, igual o peor que en el menemismo. Incluso se han perdido importantes talleres ferroviarios, como es el caso de Laguna Paiva, Pérez, mientras que el de Junín quedó reducido prácticamente a la nada”, dijo Rosendo.

El ingeniero remarcó: “El actual secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, estaba haciendo una gestión mucho más transparente que la de Jaime, pero con este convenio demostró que es más de lo mismo”.

En foco

El porqué de que la gente viaje como ganado

Diariamente, se puede observar en los trenes que unen Capital Federal con La Plata y el Conurbano cómo la gente viaja como ganado, sin las mínimas condiciones de seguridad. A ello se le suma la infinidad de padecimientos que atraviesan los pasajeros que hacer largos trayectos: una noticia recurrente es que las formaciones, para llegar a Misiones, a veces tardan más de 40 horas.

Esta situación no es casualidad. Es producto de una política sistemática de vaciamiento, desindustrialización y extranjerización de la economía de nuestro país, para lo cual era indispensable destruir una de las redes ferroviarias más importantes del mundo, como era la que existía en la Argentina, que mantenía comunicada gran parte del país y que también permitía trasladar fácilmente las producciones de las provincias del interior.

En ese contexto, resulta inadmisible ver cómo el Gobierno nacional hace acuerdos oscuros con China cuando, con la mitad del dinero que se gastará por material ferroviario anticuado y obsoleto, se podría poner en marcha un programa estructural de reactivación. Por ello, la cuestión no pasa por la disponibilidad de recursos, sino más bien por una decisión política.

Llama mucho la atención, asimismo, que la Presidenta no haya ido a China con un plan estratégico que sirva a los verdaderos intereses nacionales. Su estadía en el gigante asiático parece, más bien, un viaje de placer, que en nada contribuye a encontrar soluciones a los problemas económicos del país.

La relación de la Argentina con el país que se encamina a ser la primera potencia económica del mundo resulta clave. Y por ello no se puede incurrir en improvisaciones, como las que comete actualmente el Gobierno nacional, más interesado en mantener el esquema de capitalismo de amigos, apadrinando negocios que favorecen a unos pocos.

El aceite de soja y la extremada confianza oficial

El canciller Héctor Timerman calificó la visita como “una de las más exitosas” que haya tenido la jefa de Estado y remarcó que “el objetivo de establecer una alianza estratégica” con el gigante asiático “está cumplido”.

El canciller criticó a los medios periodísticos que difundieron que no se alcanzó un acuerdo por el aceite de soja, al advertir que “queda claro que lo que es bueno para el país, ellos lo ven como un fracaso”.

“Queda claro que la Argentina no puede seguir exportando a China sólo cuatro productos sin valor agregado”, justificó. “Lo más importante es que nosotros podamos exportar trabajo argentino”.

En tanto, el embajador argentino en China, César Mayoral, confió en que este conflicto “se va a ir solucionando en el curso del tiempo porque China tiene que comprar aceite de soja y, además, Argentina tiene que pensar que con la soja no sólo tiene que producir aceite, sino que hay otros elementos como el biodiesel y algunas otras cosas, para que, cuando China no nos compre más o nos compre menos, se pueda lograr”.

Stolbizer denuncia irregularidades en contrataciones

La titular del GEN, Margarita Stolbizer, acusó ayer a la presidenta Cristina Fernández de modificar el Régimen de Contrataciones y Compras del Estado, con el objetivo de realizar gastos “sin rendición de cuentas” para la celebración del Bicentenario.

A través de un pedido de informes promovido ayer en la Cámara baja, Stolbizer apuntó contra la jefa de Estado y aseguró que el Congreso “debe poder contar con los elementos de información para monitorear la gestión de los recursos públicos”.

“Todo el procedimiento utilizado para los festejos por el Bicentenario está plagado de un espíritu de negligencia e indiferencia frente a los mecanismos dispuestos para las contrataciones, lo que facilitó erogaciones no suficientemente justificadas”, denunció.

En ese sentido, especificó que “mientras que la reglamentación anterior exigía que se hagan licitaciones o concursos públicos para los gastos superiores a 300 mil pesos en el caso de la Unidad Ejecutora de Bicentenario, dependiente directamente de la secretaría General de la Presidencia, se aplicó la excepción del límite multiplicado por cuatro” para los festejos por los 200 años celebrados en mayo pasado.

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