En esta última entrega, se detallan los términos de la renegociación del contrato de concesión y su debate en la Audiencia Pública. Ya desde 2005 estaban dadas las condiciones para la extinción del contrato.
Claro está que hay que situarse en la época de profunda crisis política y económica que sacudió al país al comienzo del nuevo siglo, lo que dejó en un segundo plano a los problemas no esenciales, como puede ser un contrato de concesión de una ruta patagónica.
La renegociación del contrato
De todas formas, dentro del programa de renegociación de todos los contratos de servicios públicos luego del abandono de la convertibilidad y de la importante devaluación del peso, le tocó el turno a este contrato. El 29 de abril de 2005 se firmó la Carta de Entendimiento entre la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (Uniren) y la empresa concesionaria Caminos del Valle. Por la misma se renegoció el contrato original de concesión y la propuesta fue mantener el plazo original de 18 años, en los siguientes términos:
a) De las obras pendientes de ejecución, sólo se realizarán la finalización del tercer puente y obras a determinar por valor de $6.012.976 (en valores de diciembre de 2004, equivalentes a $2.500.000 en valores del contrato). Las demás obras faltantes (como los accesos al tercer puente) serán realizadas por el Estado.
b) Quedan sin efecto las penalidades impuestas y procesos en curso correspondientes a incumplimientos incurridos por la empresa a partir del 1 de enero de 2002 con motivo de la emergencia económica declarada a partir de esa fecha.
c) Se aprueba un nuevo plan económico de la concesión (PEF) expresado en pesos corrientes de cada uno de los años de ejecución (es decir, se indexan los valores del PEF original, expresado en pesos de 1993, en función del poder adquisitivo de la moneda en cada uno de esos años). Para el período 2005-2013, los nuevos valores están expresados en pesos constantes de 2004. En esas condiciones, la tasa interna de retorno (TIR) expresada en pesos constantes de 1993 es del 11,36%.
d) La tarifa del peaje se mantiene sin variaciones, aunque se establece un régimen de actualización de las mismas (tarifas indexadas) a partir del 25 de septiembre de 2005, si la variación en el valor medio del Índice de Precios Internos al por mayor y la incidencia del costo de la Mano de Obra en el Índice de Costo de la Construcción, publicados por INDEC, supera al 5 por ciento.
La Audiencia Pública
En cumplimiento a lo dispuesto por la ley para la renegociación de los contratos de servicios públicos, el día 10 de junio de 2005 se realizó en la ciudad de Cipolletti la Audiencia Pública correspondiente. Luego de la exposición oficial y de la empresa concesionaria, Alfredo Estévez, en representación del gobierno de Neuquén, expuso la oposición a la renovación planteada e informó que la Provincia estudiaba la posibilidad de construir con su par de Río Negro un puente para un paso alternativo sin peaje. Luego me tocó a mí y al concejal Carlos Di Camilo explicar los estudios realizados y la posición de los concejos deliberantes, exigiendo el rechazo de la renegociación y la rescisión inmediata del contrato de concesión.
También contra la concesión se manifestaron Silvia Venero del “movimiento anti-peaje”, Carlos Segovia y Hugo Rubio, como particulares afectados. En la audiencia se leyó una nota del Defensor del Pueblo de la Nación en el que fundamenta que “corresponde la extinción del contrato de concesión y la restitución de los fondos recibidos en exceso por parte de la empresa concesionaria”.
Hubo solamente dos intervenciones que podrían considerarse a favor de la continuación del cobro del peaje: Ricardo Di Clérico, de la UOCRA, que apoyó a las empresas que construyen para mejorar la ocupación y pidió la pronta realización de las obras, y del intendente de Cipolletti, Alberto Weretilneck, quien solicitó la realización de diversas obras para su ciudad (como la avenida de circunvalación) y la posibilidad de que se estudie una bonificación a los usuarios que pasan más de una vez al día.
Precisamente en la sesión del Senado de la Nación del 14/3/06, en la que se aprobó la renegociación del contrato de concesión, el miembro informante por la mayoría (senador Jorge Capitanich) entre los motivos de esa aprobación figura que “cuenta con el apoyo del intendente de Cipolletti”.
Nuevo estudio
Con la documentación presentada ante la audiencia pública, incluyendo los antecedentes y cálculos tenidos en cuenta para la renegociación del contrato, a pedido del Defensor del Pueblo de Neuquén, Juan Dutto, se realizó un estudio (Humberto Zambon y Osvaldo Preiss: Informe sobre la Carta de Entendimiento entre Unirem y Caminos del Valle) que lleva fecha 5 de setiembre de 2005.
En él se demuestra que, con las mismas cifras utilizadas para el plan económico de la renegociación, que da para todo el contrato (hasta 2013) una tasa de retorno del 11,36%, si el contrato se cortara en el año 2005 la tasa de retorno obtenida por la empresa sería del 11,09% (es decir, había recuperado íntegramente el capital invertido y obtenido prácticamente casi la misma tasa de utilidad pretendida).
Sin embargo, se señalan algunos errores en el cálculo oficial, en particular, que el tercer puente fue calculado con una extensión de 400 metros cuando en realidad tiene 240 (un 40% menos); con las correcciones que se detallan en el estudio, la tasa interna del retorno si se cortara la concesión en el año 2005 sería del 11,81%, lo que supera la tasa prevista para todo el contrato.
Argumentos para extinguir la concesión
Entiéndase bien: con los números aportados por la empresa y el Estado, si el contrato se anulaba en ese momento, la empresa ya había recuperado íntegramente el capital invertido y obtenido la rentabilidad esperada; no podía reclamar indemnización alguna. En esas condiciones no tenía sentido mantener un contrato de peaje sin beneficio alguno a la sociedad.
Así lo entendió el defensor del Pueblo de Neuquén, Juan José Dutto, que aprobó una fundada resolución (Nº 353/2005) pidiendo la extinción del contrato de concesión. Adhería así a la posición del defensor del Pueblo de la Nación leída en la audiencia pública.
El día 2 de marzo de 2006 se realizó una reunión de la comisión Bicameral de Seguimiento de las Facultades Delegadas en el P.E., a la que se invitó a concejales de Cipolletti y al defensor del pueblo de Neuquén y en la que Osvaldo Preiss y yo tuvimos la oportunidad de exponer el informe realizado y responder a las preguntas de senadores y diputados presentes. Pero la renegociación fue aprobada sin modificaciones.
Recapitulando
Tal como se vio, diversos estudios independientes (de la Universidad Nacional del Comahue, del defensor del Pueblo de la Nación y el encargado por el defensor del Pueblo de Neuquén) demuestran que la empresa concesionaria del sistema de peaje sobre el puente de la Ruta 22 que une Cipolletti con Neuquén recuperó el capital invertido y obtuvo la utilidad esperada. Ya en el año 2005 se podría haber declarado la extinción del contrato sin indemnización alguna y liberado el tránsito vehicular.
Sin embargo, en lugar de ello, se resolvió mantener el peaje por los 18 años del contrato (hasta el año 2013) y, a cambio de no aumentar el precio del mismo, se concedió a la empresa:
a) la eliminación de todas las multas y sanciones originadas en los múltiples incumplimientos incurridos;
b) la liberación de la obligación de realizar las obra faltantes según contrato, excepto la construcción del tercer puente. Ese puente, río arriba, se construyó pero no se hicieron las obras de acceso necesarias para utilizarlo (recién estaría disponible a fines de 2011), lo que ha permitido a la empresa reducir a la mitad el costo de cobranza, ya que no debió habilitar nuevas casillas de peaje para el mismo.
Tráfico de regalo
Por otro lado, el cálculo de ingresos de la empresa se basaba en una estimación de 21.000 vehículos diarios en 1997, con un crecimiento del flujo vehicular a razón del 2% anual. Con ese cálculo, actualmente transitarían 27.166 vehículos/día. Sin embargo, desde el comienzo de la concesión, el tránsito fue superior al estimado y actualmente, según datos oficiales del Órgano de Control de las Concesiones Viales (Occovi), en el primer cuatrimestre de 2010 y como promedio diario, fue de 45.000 vehículos, con picos que superan los 50.000. Un excelente negocio de recaudación.
Los retiros excedieron a los aportes
Pero si de excelentes negocios se trata, hay más. Es un tema que analizamos en el momento de la renegociación del contrato (con Osvaldo Preiss en el informe de fecha septiembre de 2005) y que pasó prácticamente desapercibido, pese a su importancia como argumento para sostener la finalización anticipada del contrato. Nos referimos a los aportes de capital realizados por las empresas socias de “Caminos del Valle”.
En el “Informe de Justificación de la carta de Entendimiento Uniren-Caminos del Valle” efectuado por los técnicos gubernamentales para respaldar, como su nombre lo indica, la renegociación del contrato de peaje, se presentan los datos de los balances de los primeros nueve años de “Caminos del Valle”, informando la evolución del Patrimonio Neto, los resultados contables obtenidos y los dividendos retirados.
Por otra parte, en la página 23 del referido informe, al analizar el monto invertido en las llamadas “obras iniciales”, se señala que fueron presupuestadas inicialmente en 5,3 millones de pesos mientras que, según la contabilidad de la Empresa concesionaria, la inversión real fue de 9,8 millones (una diferencia de 4,5 millones, un 86% más que el monto original).
A mediados de los años ’90, en pleno período de la Convertibilidad, no puede adjudicarse tal diferencia en el valor de las obras a aumentos de precios. ¿Error en la cotización? Difícil de aceptar, ya que las empresas socias de Caminos del Valle son empresas viales con una larga experiencia en estimar el costo de obras de este tipo.
Quizás ayude a resolver esta situación el tener en cuenta que las empresas accionistas son a su vez contratistas de la empresa concesionaria y que, en ciertas ocasiones y debido a que las transacciones dentro de la firma forman parte de la política interna de la empresa y no de la realidad del mercado, los precios utilizados no representan estrictamente valores reales y sí lo que la literatura económica denomina “precios de transferencia” utilizados por las empresas de un mismo grupo económico o asociación de empresas para contabilizar las transacciones que realizan entre sí.
Sobrevaluaciones
El mayor valor adoptado para contabilizar las obras realizadas hubiera justificado los aportes de capital que sostiene haber realizado la empresa. Sin embargo, cabe señalar que en el “Informe de Justificación” del gobierno nacional se rechazó esta sobrevalorización de las obras iniciales y se tomó el monto presupuestado originalmente, que es lo que corresponde. Si se reflejara contablemente tal situación, significaría que Caminos del Valle no realizó un aporte genuino de capitales de relevancia para la realización de la obra, y que los fondos necesarios provinieron de créditos bancarios y por los propios ingresos de la concesión. Un caso claro de socialización de las inversiones y de privatización de las ganancias.
En el período 1996-2004, según los datos presentados por la empresa, se obtuvo una utilidad contable de un millón cien mil pesos y de dividendos repartidos a los socios por un millón novecientos cincuenta mil. Es decir, se disminuyó el monto de aportes de capital en ochocientos cincuenta mil pesos. Pero si se ajustaran las cifras contables a los valores de obra adoptados por el organismo regulador, finalmente no existió aporte alguno de capital por parte de los socios de la empresa. La cuenta de aportes reales menos retiros da un saldo negativo.
La cuenta es muy fácil de verificar: una sobrevaluación del activo de 4,5 millones más utilidades declaradas de 1,1 millón da un total de 5,6 millones. Si no hubiera habido aportes ni retiros de los socios, esa era la cifra a la que ascendería el patrimonio neto de la empresa. Pero, según el Balance de la misma, el Patrimonio Neto al año 2004 era de 4,9 millones de pesos. 700 mil pesos menos. Es decir, la suma de aportes menos retiros durante los primeros 8 años da un resultado negativo de 700.000 pesos.
Pero lo curioso del caso es que conociendo esta situación el mismo Estado nacional dispensó a la empresa de realizar la mayoría de las inversiones faltantes comprometidas. “Caminos del Valle” se limitó a terminar el tercer puente (que como todavía no tiene caminos de acceso, sigue sin servir absolutamente para nada), a mantener unos pocos kilómetros de ruta, a administrar el peaje y a embolsar las utilidades.
En resumen, no sólo la tasa de retorno obtenida por la concesión de peaje superó por mucho la prevista en el contrato original, sino que los concesionarios no pusieron un peso de capital y retiraron las ganancias. Lo que se dice, un negocio redondo.


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