Sin llamado a licitación, y bajo un notable cono de opacidad, el gobierno bonaerense le otorgó el manejo de los palcos e indirectamente de la publicidad a un privado. Los lazos con Amalita. El silencio de Mouriño. Y el perjuicio al Estado
El Gobierno de provincial, sin mediar licitación de ningún tipo, ni información transparente al respecto, le dio a una empresa privada la comercialización, prácticamente global, de este predio donde se disputará la Copa América de 2011, entre otras cosas.
La Provincia, incluso, pasó por arriba hasta a la Fundación Ciudad de La Plata, y a los clubes, Estudiantes y Gimnasia, que se quedarán con un porción minúscula de los ingresos que se generen en dicho escenario.
No es un tema menor, ni mucho menos. Concretamente, el gobierno de Scioli, a través de la secretaria general que conduce el porteño Javier Mouriño, le cedió la venta de más de un centenar de palcos, e indirectamente la publicidad en el Estadio, a la empresa LaFusión SA, una agencia porteña, que guarda vinculaciones con Amalita de Fortabat.
El negocio es redituable por donde se lo mire, e incalculable en cuanto a su volumen. Por partes:
1.- LaFusión SA venderá 101 palcos (sobre un total de 108), cuando perfectamente puede hacerlo el Estado. En total son 1.800 butacas; los palcos están clasificados en seis categorías de acuerdo la ubicación y la cantidad de asientos. Los más grandes son ocho, de 24 asientos cada uno, ubicados en el área central. Y los más chicos son 32, con diez butacas cada uno, en las áreas del córner. También hay palcos de 18 y 20 butacas. ¿El costo? Entre 70 mil y 300 mil dólares cada uno. Esto fue establecido a través del decreto 1.380 firmado por el mismísimo Scioli.
2.- El negocio no termina aquí, sino que tiene continuidad en el tiempo, ya que dicha empresa también se hará cargo de la comercialización de la publicidad (la estática, por ejemplo) en el Estadio. Se estableció que el manejo de la misma debe realizarlo la Fundación. Pero, llamativamente, ésta luego se la cedió a LaFusión SA.
Ahora bien, ¿qué experiencia tiene LaFusión SA en la materia de comercialización de palcos, por ejemplo? Ninguna visible, ni comprobable.
La empresa surgió de la desaparición de Publicidad Downtown SA, cuyos referentes son Ricardo Daniel Rutenberg, Carla Esther Goldschmidt, Esteban María Ferrari, Damián Ariel Coscia y Fernando Arrosi.
Por acta del 26 de marzo de 2010, LaFusión SA quedó constituida de la siguiente manera: Presidente: Ricardo Daniel Rutenberg. Vicepresidente: Esteban María Ferrari . Director titular: Javier Francolino. Director Suplente: Carla Esther Goldschmidt. Todos los directores constituyen domicilio especial en Fitz Roy 2252, Capital Federal.
Aquí comienzan a surgir algunos datos sorprendentes: Esteban María Ferrari es socio en Compañía Comercial Financiera de Amalia Lacroze de Fortabat. Ni más ni menos.
Pepe Scioli y ahora el secretario general Mouriño, s e encargaron del techado del Estadio y su posterior comercialización.
La Tecla intentó comunicarse en reiteradas ocasiones con Mouriño para hablar del tema. Nunca respondió los llamados. Un cronista de este medio, a su vez, asistió a un acto para la licitación de una de las obras del Estadio. No solamente no lo dejaron ingresar al lugar, que debería ser público, sino que después se le negó toda la información.
Todo lo que rodea al Estadio es difuso. Desde el control del mismo, las empresas que allí trabajan, y ahora la comercialización, que surge como el ápice más escandaloso.
Los números hablan por sí solos: la sumatoria de la venta de palcos trepa hasta los 20 millones de dólares. Mientras que el negocio publicitario, básicamente la cartelería, es incalculable. Esto no sólo alcanzará la próxima Copa América sino que también abarca los partidos de Gimnasia y Estudiantes, en torneos internacionales (Copa Libertadores, por ejemplo), o frente a rivales de los considerados grandes (Boca y River).
Llamativamente, como quedó dicho, la Fundación tercerizó este servicio. Cuando se preveía que lo iba a ejercer de propio derecho. ¿A quién se lo tercerizó? Precisamente, a LaFusión SA. Son demasiadas las casualidades. Y muchos los interrogantes.

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