Negocian contrarreloj el ingreso al plan de desendeudamiento

Evalúan si se desistirá de causas judiciales, aunque la del 82% se mantendrá. El antecedente de Mendoza generó expectativas.
Con el plazo límite del martes 31 de agosto para adherir al Programa Federal de Desendeudamiento, por el cual la Casa Rosada reeestructura la deuda de las provincias con el Estado nacional, el Gobierno realiza febriles negociaciones para poder beneficiarse con un descuento y la refinanciación del pasivo restante.

Más allá de la pirotecnia política del gobernador Eduardo Brizuela del Moral, quien durante los actos por el Día de la Autonomía denunció "extorsión" de la Nación por este tema, lo cierto es que los funcionarios del Ejecutivo provincial reactivaron durante la semana el contacto con sus pares nacionales, para tratar de encontrar un punto de acuerdo.

La negociación giró alrededor del requerimiento de que Catamarca, al igual que los otros distritos que pretendan ingresar al programa, abandone los juicios que mantiene contra la Nación.

Aunque la Provincia se había negado a desistir de las causas judiciales, en los últimos días se comenzó a evaluar seriamente la posibilidad de dejar "caer" algunas que no se consideran tan importantes, aunque mantienendo otras demandas clave, como la que se tramita ante la Corte para que la Nación pague el 82% móvil.

Por otro lado, el antecedente de Mendoza, que a pesar de mantener una causa contra el decreto de extensión de la Promoción industrial, logró firmar el jueves el desendeudamiento, avivó las expectivas en el gobierno del FCS.

El ministro político, Javier Silva, reconoció la nueva instancia de negociación. "Estamos tratando de acordar de alguna manera y se estudian las alternativas", dijo, aunque mencionó que no cesará la demanda de la Provincia para que la Nación cumpla con el convenio de transferencia del sistema jubilatorio.

"De acá al martes pueden pasar muchas cosas", dijo el funcionario, sobre el contacto con el Gobierno nacional.

Catamarca se vería especialmente beneficiada por el ingreso al programa de desendeudamiento, ya que el grueso de la deuda pública que tiene es con el Estado nacional.

De las dieciocho provincias que estaban en condiciones de acceder a la reestructuración de su pasivo, trece ya lo hicieron. Sólo quedan Catamarca, Formosa, Chubut, Neuquén y Corrientes.

La aplicación del plan lanzado en mayo por Cristina Kirchner significa una poda en el pasivo y que se dejen de descontar los pagos mensuales de la coparticipación hasta enero de 2012. Posteriormente, se refinanciará la deuda en mejores términos financieros que en la actualidad y con un plazo a veinte años.

"Estamos tratando de acordar de alguna manera y se estudian las alternativas; de acá al martes pueden pasar muchas cosas" (Javier Silva, Ministro de Gobierno)

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