El 22 de diciembre del 2011 la Municipalidad de Ushuaia decreto el alerta sanitario ante la confirmación de casos de esta enfermedad en la ciudad de Río Grande, a fin de informar las medidas preventivas a adoptar tanto por los propietarios de perros como por los veterinarios, los más expuestos a contraer enfermedades zoonoticas.
El lunes 16 de enero y ante la información proporcionada por una veterinaria local, sobre un resultado positivo a la muestra de sangre de una perra que había abortado, la Municipalidad de Ushuaia y el área de salud de la Provincia comenzaron a materializar los primeros procedimientos, para aislar este foco en caso de que se confirmara, y determinar la prevalencia de la enfermedad. Par ello el Municipio comisionó a un veterinario el mismo viernes de esa semana al Instituto Malbrán para capacitarse en la práctica de un tipo de examen de sangre que permitiría descartar prontamente la enfermedad, enviando a dicho Instituto los casos dudosos.
Asimismo, el profesional se actualizó en la situación de dicha enfermedad, su avance en el país y las medidas de seguridad a implementar para evitar su contagio a otros perros o al humano.
En este orden, la Municipalidad dispuso que todos los empleados del Departamento Zoonosis se realizaran exámenes de sangre para descartar cualquier tipo de contagio que pudiese haber existido.
De acuerdo a lo que ya se tenia previsto en el presupuesto municipal 2012, se realizaron reuniones con el personal del Departamento, para definir a la luz de esta enfermedad, las obras de infraestructura a implementar durante el año y ajustar otras medidas adicionales para incrementar las normas de bioseguridad del personal.
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