Dio negativo el primer cotejo de ADN de los Noble

Dio negativo el primer cotejo de ADN de los Noble
No son hijos de las dos familias querellantes; hacen más pruebas

El examen realizado en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) reveló que Marcela y Felipe Noble Herrera no son hijos de las dos familias querellantes, Miranda-Lanoscou y García-Gualdero, que reclamaban la paternidad de los dos jóvenes.

La jueza federal Sandra Arroyo Salgado exigía mantener en reserva los resultados del examen, que no son los esperados por el Gobierno ni por Abuelas de Plaza de Mayo, pero la agencia estatal de noticias Télam difundió la información ayer, a las 15. Extrañamente, pocos minutos después el cable fue sacado del sitio de Internet de la agencia.

El BNDG arribó a esta primera conclusión mediante un procedimiento informatizado. En el trámite estuvieron Arroyo Salgado, la fiscal Rita Molina y los peritos de las partes.

Sobre el resultado, Gabriel Cavallo, abogado de la directora de Clarín y madre adoptiva de los Noble, Ernestina Herrera de Noble, dijo: "De acuerdo con la información que dio Télam, estamos contentos que haya dado negativo, pero, por otra parte, esto se podría haber conocido hace ocho años".

Cavallo se refería a que en 2003 Marcela y Felipe ofrecieron extraerse sangre y la Corte consintió esa prueba. En ese entonces se presentaron en el expediente pruebas de que el grupo sanguíneo de Matilde Miranda-Lanoscou, una niña desaparecida en septiembre de 1976, no era el mismo de Marcela Noble.

Luego de varios años de trámites judiciales, los jueces federales Conrado Bergesio y Sandra Arroyo Salgado ordenaron allanamientos y secuestros de prendas de los Noble y, finalmente, la jueza ordenó la extracción compulsiva de sangre y saliva.

El 17 de junio pasado, Marcela y Felipe aceptaron realizarse el estudio y pidieron que fuera realizado a la brevedad para "poner fin a la persecución política y mediática en su contra". Ambos solicitaron que sus perfiles genéticos se compararan con los de todas las familias que están registradas en el BNDG. El 24 de junio concurrieron al BNDG para extraerse sangre y saliva, y el 31 se concluyó el trazado de sus perfiles genéticos.

Ayer, tras la primera conclusión a la que arribó el organismo de datos genéticos, las Abuelas de Plaza de Mayo no hicieron declaraciones.

Durante el trámite se presentaron algunos planteos respecto de la seguridad de las pruebas y la conservación de las muestras, que deben ser respondidos antes de proseguir con los cotejos.

Hoy se espera que se comience a realizar el segundo paso: la comparación de los perfiles genéticos de Marcela y Felipe con el de todas las personas nacidas en 1975 y 1976 cuyos datos estén en el Banco Nacional de Datos Genéticos .

Ayer, la titular de ese organismo, Belén Rodríguez Cardozo, hizo una serie de planteos en forma oral a la jueza Arroyo Salgado. Pero, aparentemente, los estudios continuarán en las próximas horas. La decisión está en manos de la magistrada.

Tercera etapa

Cuando finalice esta segunda etapa, que es la comparación con personas nacidas en 1975 y 1976, se deberá pasar a la tercera etapa: el cotejo con todo el universo de muestras que existe en el BNDG.

"Nadie advierte la tragedia institucional que implica esto: que estas dos personas inocentes tengan que prestar consentimiento para una extracción de sangre sin ninguna prueba en su contra. Es una tragedia", insistió Cavallo, abogado de Ernestina Herrera de Noble.

La familia Miranda-Lanoscou sostenía que Marcela podría ser Matilde, la beba robada de la casa de sus padres en Acassuso, durante un ataque en el que fueron asesinados ambos, Roberto Lanoscou y Bárbara Miranda, y sus otros dos hijos, en septiembre de 1976.

Pero, para entonces, hacía seis meses que Marcela vivía con Ernestina Herrera de Noble y, además, su tipo sanguíneo (A Rh positivo) no coincidía con el que en marzo de 1976 había consignado el médico cordobés Mario Tiburzi, que constató el nacimiento e hizo constar que la sangre de Matilde era B Rh positivo.

En tanto, los Gualdero-García buscan a su nieto desaparecido, un varón nacido luego de que su mamá, María del Carmen Gualdero, fue secuestrada en la calle el 8 de junio de 1976 a punto de dar a luz, mientras que su padre, Ernesto García, había sido asesinado en 1975.

La hija de la señora Gualdero fue secuestrada el 8 de junio de 1976, con fecha de parto entre el 15 y el 30 de junio. En agosto de 1976, mientras se tramitaba la guarda de Felipe, un perito médico estimó que el niño tenía entre tres meses y medio y cuatro meses, por lo cual había nacido en abril de ese año, dos meses antes que Gualdero.

ANTECEDENTES

La denuncia

El caso se inició en 2001

La causa lleva diez años de trámite. Primero, Abuelas de Plaza de Mayo, y luego, las dos familias querellantes, Lanoscou-Miranda y García-Gualdero, denunciaron que Marcela y Felipe son hijos de desaparecidos.

Las pruebas

Ofrecimiento

En 2003 los Noble ofrecieron extraerse sangre, sin éxito. Pero los querellantes y Abuelas insistieron en impulsar la querella.

Ocho años de juicio

Procedimientos

La causa continuó. En 2009, Marcela y Felipe ofrecieron extraerse sangre en el Cuerpo Médico Forense. Los querellantes no lo aceptaron. Dos jueces ordenaron cuatro allanamientos y secuestraron prendas y la jueza Arroyo Salgado ordenó la extracción compulsiva de sangre. Marcela y Felipe, el 17 de junio, aceptaron el examen.

El resultado de ayer

La primera etapa

Se probó que los Noble no son hijos de los querellantes. Ahora se harán otros cotejos contra un universo más amplio de personas.

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