El juez de Instrucción Formal de 5ta. Nominación, Pablo Arancibia, denegó ayer la excarcelación de los dos inspectores de Tránsito que fueron detenidos la semana pasada cuando cobraban una coima a una mujer que aceptó hacer "un arreglo" para evitar una multa, que según las tablas exhibidas por los agentes era de $36.000 según al ley Nacional de Tránsito.
El argumento de los agentes para exigir el monto de la multa de $36.000 fue que el vehículo utilitario, en el que se transportaba vidrio en la caja, no estaba inscripto como transporte de cargas según lo exige la Ley Nacional de Tránsito.
La detención de los inspectores y el allanamiento de las oficinas de la Secretaría provocó un gran impacto entre los empleados de la repartición, pero al mismo tiempo revela que ese sector de la Municipalidad ha consumado hábito una conducta negativa, estimulada también por quienes aceptan resolver sus infracciones de ese modo.
En octubre del año pasado dos choferes de una empresa de turismo, denunciaron en la Seccional Primera de Policía, a dos inspectores que les propusieron arreglar por $ 300, una multa por $ 1800 a raíz de que habían ingresado a la zona de descenso de pasajeros fuera del horario permitido.
Ayer fuentes de la Unión de Trabajadores Municipales (UTM) se negaron a hablar de la situación pero molestos dijeron que "se quejan que la Policía de la Provincia interviene en el tránsito, pero se mandan semejante macana".
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