Se necesitan $250 millones para las cloacas

Se necesitan $250 millones para las cloacas
El sistema no soportó las mayores cargas en los viejos ductos que atraviesan la ciudad y este invierno comenzó a pasar facturas, con baños desbordados y afloraciones sobre el asfalto. La Municipalidad y el EPAS acuerdan que se necesitan obras y mantenimiento, pero mientras trabajan en la letra fina del contrato para legalizar el vínculo que los une, no se define de dónde saldrá el dinero para hacerlas.
"Durante la madrugada, como el nivel de agua empezó a bajar, con mi esposo empezamos a sacarla con ayuda de baldes, jarros, trapos de piso, diarios, palas y todo lo que se nos ocurría que nos podía facilitar la ardua tarea de secar lo más posible. Así nos encontró el amanecer: desinfectando con agua y lavandina. Después nos fuimos a dormir". El primer fin de semana de agosto en la vida de Luisa Valdes no empezó ni terminó en esas horas de la madrugada. Fueron varios días antes y después los que pasó usando botas de goma, desinfectante y hasta una bomba para limpiar el baño cada vez que la red de cloacas dejaba de trabajar.

Fue la manera en la que esta vecina del área centro padeció los problemas de un sistema que trabaja al límite y que, ante una subida de las napas de agua o un mayor caudal de líquidos en los caños, colapsa por algún lado. Otro fusible son las bocas de acceso en las calles, con las pesadas tapas de fundición levantadas por la presión incontenible que se genera cuando los caños están saturados por el caudal que transportan. Esta postal se repitió en las últimas semanas, sobre todo en la zona del bajo y en los barrios Confluencia y Belgrano, debido a que el mayor caudal del río Limay elevó las napas.

La Municipalidad, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), concejales y todos los que tienen relación con el sistema acuerdan desde hace años que una parte de los problemas tiene que ver con la red. Caben para este caso los datos que difundió el titular del EPAS, Victor Marecos, hace dos meses, días después de que la rotura de un caño de impulsión dejara sin agua a media ciudad: el 30% de las cañerías tiene más de 50 años; el 50% alrededor de 30 años y sólo el 20% restante son más nuevas.

Colectoras cargadas

Ante los problemas de las últimas semanas el presidente del EPAS reconoció que hay colectoras cloacales que "están trabajando cargadas" y que, al hacerlo, rebalsan. El problema es que, si se combina esa situación con problemas estructurales de la ciudad, en donde hay viviendas construidas por debajo del nivel de la calle, el desborde de las cloacas termina dentro de las viviendas. En estos casos, detalló Marecos, la solución sería colocar un sistema de válvulas para impedir el retroceso. "Pero evidentemente las colectoras están trabajando cargadas. En esta época sube el agua de las napas por el río. El tema es que el agua de la napa no debería ir a la colectora, pero está yendo, entonces las cloacas colpasan cuando llueve. Si tuviéramos un buen sistema pluvial, no ocurriría", apuntó.

Bonos

Para adecuar las cloacas se necesitan en $144 millones, mientras que para ampliar la capacidad de tratamiento de la Planta Tronador se requieren otros $114 millones. Las cifras están en el plan de obras que realizó el EPAS y que, al menos por el momento, no figura en las emisiones de bonos de deuda de la Municipalidad y del gobierno provincial. Con $150 millones en total, el Municipio sí contempló obras para mejorar la capacidad de procesamiento pluvial, con varios canales de desagüe (ver cuadro). El plan de obras que el martes discutirán los diputados para los títulos provinciales incluye $85 millones para una planta cloacal -se estima que se refiere a Tronador- y algo más de $9,5 millones para la red.

En las próximas semanas se firmaría el contrato de concesión del servicio para oficializar el vínculo entre el Municipio y el ente de aguas de la provincia. Parte de la discusión que se está dando tiene que ver justamente con quién debe hacerse cargo de las inversiones.

Plan quinquenal

"Vamos a entregar un plan quinquenal de obras. Hace falta invertir en agua y cloacas. Es más, antes de asfaltar hay que pensar qué hay debajo", indicó Marecos, en referencia a una parte de las conversaciones por el contrato de concesión. El funcionario reconoció que el de las inversiones "es uno de los temas a definir".

El plan del EPAS incluye el emisario subfluvial para llevar el líquido cloacal que trata la planta Tronador al centro del río (es la única con fecha de licitación) por $2.400.000 y la planta de tratamiento Bardas Norte por $18.000.000 (está licitada). Como novedad, contempla reparaciones de colectoras cloacales máximas por $24.000.000, la readecuación integral de las redes cloacales por $144.000.000 y la ampliación de 7 a 12 los módulos de Tronador por $114.000.000. Actualmente, la planta tendría capacidad para 210 mil habitantes. Con cinco módulos más, la capacidad de procesamiento se llevaría a 360 mil, más acorde con la población actual. Es en base a ese número que se planificó la ampliación de la red.

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