“Necesitamos un Estado que priorice la prevención por sobre la represión”

La nueva titular de la Unión Cívica Radical en Zárate, Sandra Paris, fue una de las pocas dirigentes políticas que participó de cerca en las reuniones por la inseguridad, junto a vecinos y comerciantes.
A pesar de no asumir todavía en el comité local, anunció que ya se encuentra trabajando en la materia. “La delincuencia constituye la manifestación de graves falencias, errores, injusticias y fracasos de una sociedad. El delincuente no puede ya ser examinado en su estricta individualidad, porque su conducta manifiesta la confluencia de factores endógenos y exógenos. Es menester considerar al delito y a quien delinque como un fenómeno social y, como consecuencia del mismo y también desde la sociedad, remover las causas que los generan y proveer los mecanismos de defensa en el marco de un Estado que, con sus políticas, priorice la prevención por sobre la represión. Eso necesitamos en la actualidad”, expresó Sandra Paris.

“No cabe duda que, lo informado por las autoridades locales y por los Jefes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en la reunión del Centro de Comercio, sólo apuntaba a las consecuencias irreparables sin asumir la existencia de una verdadera cadena causal que concluye en el delito. Tanto la justicia, como la policía y el servicio penitenciario actúan sobre los efectos y no sobre las causas que generan el delito. Estas causas deben ser estudiadas, analizadas y definidas multisectorialmente. Es deber de quienes tienen la responsabilidad de conducir un distrito, una Provincia y una fuerza de seguridad, generar políticas públicas que contribuyan a comprometerse seriamente con esta problemática. La sociedad actual, y por supuesto la nuestra está exhibiendo un panorama alarmante en orden a la existencia de un fenómeno grave y de difícil resolución: la exclusión social. Ese mundo de los “sin- sin” (sin trabajo, sin educación, sin vivienda, sin salud), por estar al margen y sin posibilidad de acceso a los derechos que emergen de la participación en el sistema, se ha transformado en la cuestión fundamental a resolver. Esta masa creciente de excluidos, que constituye el desafío central a abordar por gobernantes, legisladores, economistas, filósofos, políticos, universidades impone una visión integral de la seguridad, la violencia y la delincuencia en la sociedad del 2012. No se puede caer en la postulación simplista de diferir el tratamiento de esta cuestión a la previa solución del problema del desempleo y la exclusión”, agregó la dirigente radical. Y fue determinante, “la problemática de la seguridad exige una política de conjunto que no puede estar limitada a atender uno de los aspectos, por ejemplo instalar “garitas” en los accesos y egresos de la ciudad sin contar con personal especializado que garantice la Seguridad a toda la comunidad. En cuanto a lo central que constituyó el motivo de la convocatoria en el Centro del Comercio: la inseguridad, solo se escucharon respuestas espasmódicas y efectistas tal como suelen sorprendernos desde las esferas de gobierno”.

El delito organizado

Por otro lado, se refirió al “avance del delito organizado”; “los zarateños nos encontramos ante un serio déficit institucional, en tanto ausencia de respuestas estatales en el tema de la prevención del delito. Avanzando sin eufemismos en el tema, debemos afirmar que el desarrollo de la delincuencia organizada y el avance de la droga en nuestro distrito se sustentan en la convivencia, complacencia y/o complicidad de sectores del propio sistema de seguridad provincial. Es imprescindible la adecuación de un sistema de seguridad, en especial de la agencia policial, a los desafíos que plantea una delincuencia que cuenta con un moderno herramental de todo tipo que requiere obviamente un alto nivel de especialización. Resulta infantil plantear una política criminal si no existe la clara voluntad política de cerrar un capítulo oscuro de nuestra historia, signado por la omnipresencia de una fuerza policial de aproximadamente 50 mil efectivos, concentrada, auto- gobernada, que reproduce cíclicamente viejas prácticas. A partir de ésta situación deben explicarse las “debilidades” e “inhabilidades” de nuestras fuerzas de seguridad frente a las tareas de combatir las diversas modalidades del delito. Por todo esto, la formación de los cuadros policiales debe responder a los nuevos problemas, resultando necesario reformular planes de estudios y disponer de institutos de alta capacitación”.

Por último, Paris concluyó, “la seguridad pública es una cuestión de Estado. Se trata de abandonar el parloteo aburrido y llevar de una vez por todas a la práctica una política de estado, asumiendo responsabilidad política por nuestras acciones y omisiones. Tal como lo manifesté en la reunión convocada: “por favor hagan algo, que no nos maten más a nuestras familias, amigos y seres queridos”, opinó.

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