Los datos de un informe privado indican que supera casi en 5 puntos porcentuales la media país. También es más alta que la de ciudades similares, como Rosario y Mendoza.
En marzo, el ICC general registró un crecimiento del 2,7% respecto a febrero y del 2,2% en relación al mismo mes de 2011. El alza, según los autores del trabajo, se debe a un aumento de las expectativas de 1,8%, mientras la percepción de la situación presente aumentó un 6,5%.
Un repaso por las variables para Córdoba -ostensiblemente más altas que las de las otras jurisdicciones medidas (Bahía Blanca, Rosario, Mendoza, Gran Buenos Aires, Tucumán, La Plata y Neuquén)- no revela porqué motivo las expectativas son tanto mejores que las del resto, aún cuando la “situación presente” está, en la mayoría de los casos, por debajo.
Por ejemplo, la “situación presente” (punto de partida) del índice de consumo en Córdoba es del 7,7%, mientras que en Mendoza es del 11,2, pero la perspectiva a futuro es mejor entre los cordobeses: 45,8 contra 41,3%. Para el índice de ahorro, una vez más los cordobeses parten de más atrás que los mendocinos (20,6 contra 21,4%), pero las expectativas mediterráneas superan a las de la provincia andina (45,5 versus 41,1%). En lo que respecta a la situación de las familias, Córdoba parte casi tres puntos porcentuales más abajo que Mendoza (9,3 y 12,4%, respectivamente), para sacarle cuatro puntos en las expectativas (45,8 versus 41,3%).
La comparación de las mismas variables con Rosario -otra ciudad similar a Córdoba- es diferente, porque allí los rosarinos parten siempre de una situación presente con valores más bajos que los de los mediterráneos.
Mirada general
En su análisis global de los indicadores, Fundación Mercado sostiene que marzo presenta una mejora de la confianza, dentro de un escenario donde las tendencias de consumo y ahorro están centradas entre la percepción presente de la economía y las expectativas de su evolución en los próximos meses.
En marzo, la situación de consumo presente se mantiene estable en el corto plazo, pero si se compara anualmente, la percepción presente tuvo una mejora significativa, frente a expectativas prácticamente inalteradas, sostiene el documento. Respecto de los indicadores de ahorro, apunta que no muestran mejoras significativas, por lo cual, ante expectativas estancadas, las tendencias de consumo y ahorro futuros “se traducen en una retracción en el corto plazo”.
Comentá la nota