Pasó una semana y las estaciones de servicios de Trelew continúan colapsadas. Cuando se presumía que la demanda iba a cesar para la Nochebuena y la Navidad, la congestión continuó al ritmo que mantuvo durante los días previos a los festejos.
Las largas filas siguieron durante la Nochebuena y la Navidad en aquellas estaciones de servicios que aún tenían combustible. Minutos antes del choque de copas los automovilistas permanecían a la espera de su turno. Después las colas vehiculares mermaron en su extensión sólo por escaso tiempo. De madrugada la situación se repitió. Desde personas que abastecieron su tanque para disfrutar durante el día de un paseo familiar, hasta jóvenes que eligieron los boliches para festejar la fecha.
Cerca de las 6 de ayer la fila de automóviles ya no era tan extensa. Algunos, quienes salían del boliche, aprovecharon para abastecer su tanque. “Hay que elegir la madrugada para poder cargar porque más tarde va a ser casi imposible”, dijo entre risas un vecino de Trelew.
Ya al mediodía y tarde de ayer la fila creció otra vez. Dicen que el escenario podría repetirse hasta los primeros días de enero, aunque desde las estaciones sostienen que “la situación cambiaría”. Al parecer el impulso descontrolado por abastecerse de combustible no se detiene, y a medida de que transcurren los días, todo indicaría que habrá que acostumbrarse a esperar con paciencia para alcanzar algunos litros de carburante.
La psicosis por cargar naftas y gas oil ya no sólo se vive en Trelew, hay réplicas en Rawson y Gaiman. “Es impresionante la cantidad de autos que se juntaron”, dijo un vecino de la capital provincial el sábado. “Esperemos que no nos llegue la noche y tengamos que brindar acá”, agregó sonriente.
“Tengamos en cuenta que arrancó la temporada de verano y todo el mundo, como ocurre habitualmente, elegí la playa para disfrutar, entonces el número de vehículos es importante”, señaló uno de los playeros. Eso sumado a la necesidad del vecino por querer cargar.
En Gaiman también pasa lo mismo: muchos son los autos agolpados en las estaciones a la espera de poder abastecerse de combustible. La odisea se repite en todo el Valle, y estiman, continuará por un buen tiempo.
“Sería bueno que informen que no es que haya paro, ni que falte combustible, porque la gente imagina eso entonces viene a cargar” y se genera una fila interminable de vehículos. “Nafta hay, y de paro nunca se habló. Está todo muy tranquilo”, agregaron los playeros
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