De los cinco senadores que logró sumar en octubre, dos formarán bloques separados. Y la única senadora electa ya abandonó sus filas
abre comillasEl 'Colorado' no logró contener a su tropa y viene sufriendo fugas en sus bloques legislativoscierra comillas
En las últimas horas, tres de los seis legisladores provinciales electos por Udeso en representación de su espacio político formalizaron su decisión de abrirse de los bloques de Celeste y Blanco y formar bancadas propias o sumarse a otras ya existentes que no reconocen al diputado nacional como su referente.
La decisión de tres legisladores electos de romper filas con Celeste y Blanco sumó un nuevo golpe al armado político del "Colorado", que en las semanas posteriores a las elecciones no logró contener a su tropa y debió sufrir la fuga de dos diputados.
Los protagonistas de ese movimiento fueron la bahiense Verónica Couly y el ruralista Jorge Srodek (ambos con mandato hasta 2015), que decidieron pegar el salto al Pro Peronismo, en una jugada prolijamente tejida por operadores bonaerenses del macrismo.
Ya debilitado por esas deserciones, el bloque de Celeste y Blanco en la Cámara de Diputados volvió a sufrir una sangría esta semana. Es que la renovación parlamentaria y la asunción de los "nuevos" cristalizó la decisión de tres legisladores electos y otro que continuaba en su escaño de salirse de las filas del denarvaísmo.
Se trata de los diputados Ramiro Gutiérrez, Ricardo Lissalde y la senadora Nidia Moirano. De esa forma, de los seis legisladores que logró sumar De Narváez en los comicios del 23 de octubre, sólo tres seguirán reportándole políticamente: el abogado mediático Mauricio D'Alessandro, el ex comisario de la Bonaerense Guillermo Britos y el apoderado del partido a nivel provincial Fernando Rozas.
En una movida que circulaba como versión desde hace semanas, Gutiérrez decidió romper filas con el bloque de Celeste y Blanco luego de que se confirmara la decisión de De Narváez de correrlo de la presidencia de la bancada, que quedó en manos de Mónica López. Gutiérrez decidió conformar un bloque escindido junto a otro ex Celeste y Blanco, Jorge Solmi, en una bancada que llevará como nombre "Propuesta Bonaerense".
En tanto, el electo Ricardo Lissalde, que hasta último momento coqueteó con la idea de sumarse al Pro Peronismo, integrará un monobloque denominado Alternativa Peronista.
Sin esas "fugas", De Narváez podría haber contado con un bloque de once diputados, que lo hubiese dejado como tercera minoría en la Cámara baja. Ahora, la bancada sólo tendrá seis escaños.
Pero la sangría legislativa del denarvaísmo no terminó ahí. En los comicios de octubre, el empresario había logrado ingresar una senadora, Nidia Moirano, que vendría a suplir la carencia de representación de Celeste y Blanco en la Cámara alta, luego de que el bloque conducido por Alfredo Tati Meckievi decidiera romper con De Narváez en disconformidad con el acuerdo electoral cerrado con el radicalismo.
Moirano ya anunció que no hará un bloque denarvaísta puro sino que se sumará a la bancada del Pro Peronismo de Meckievi, que tendrá un perfil político propio, con presencias macristas, duhaldistas y peronistas no kirchneristas.









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