De Narváez intenta retener a sus dirigentes luego de la derrota

De Narváez intenta retener a sus dirigentes luego de la derrota
El ex candidato a gobernador de Buenos Aires se reunió con representantes de la Unión Celeste y Blanco de la Tercera Sección Electoral. En este encuentro se analizaron los resultados de las elecciones y se planteó cuál será la estrategia política que el partido llevará adelante en el futuro. El objetivo es reagrupar a la tropa y detener la incipiente salida de dirigentes hacia otras fuerzas políticas, en especial el PRO.
Francisco De Narváez, fallido candidato a gobernador, dio un paso más en su estrategia para fortalecer la tropa que aún lo acompaña dentro de Unión Celeste y Blanco, el partido político que conduce. El jueves encabezó un plenario en Avellaneda con dirigentes de la Tercera Sección Electoral en el que pasó revista a la situación actual de la fuerza y trazó una estrategia a futuro.

Según revelaron algunos de los participantes, porque la reunión fue cerrada para la prensa, en el plenario se planteó la necesidad de “amalgamar el partido como una de las expresiones del peronismo en la provincia de Buenos Aires, y en consecuencia trabajar vinculados, elegir nuestros compañeros en cada uno de los distritos, en función de hacer las estructuras partidarias de los mismos”.

Más allá de lo dicho, la reunión intentó contener una posible emigración masiva de dirigentes hacia las filas del oficialismo y, sobre todo, del PRO, algo que comenzó a ocurrir en varios distritos bonaerenses, por lo que la necesidad de estrechar filas fue uno de los planteos principales. “En principio, la fortaleza es la reconstitución del partido interno, trabajar mucho en el armado, prepararse fuertemente para el desarrollo del año que viene”, precisó Alberto Roberti, uno de los referentes del denarvaísmo en la región.

Si bien fue explícito el reconocimiento de que la alianza con la fuerza de Mauricio Macri ha sido y podría volver a ser la mejor estrategia para De Narváez, aclararon que “el análisis de un frente electoral, que no se descarta, estará referido a las elecciones del 2013, y cerca de esa fecha se evaluará si es conveniente”.

“El objetivo de Unión Celeste y Blanco es trabajar fuertemente en todo el espacio con el liderazgo de Francisco De Narváez como conductor del partido”, planteó el dirigente, antes de destacar que “se están armando estructuras partidarias en este momento en la región con el apoyo de la gente. Ya hubo plenarios en Lanús, en Berazategui, en La Plata”.

Además de De Narváez, estuvieron presentes los referentes del denarvaísmo: los diputados nacionales Gustavo Ferrari y Natalia Gambaro, el ex candidato a senador José “Pepe” Scioli, los diputados bonaerenses Gonzalo Atanasof y María Elena Torresi, y el ex parlamentario provincial Osvaldo Mércuri. Todos ellos sumados a varios concejales de Lanús y Lomas de Zamora.

“Sacamos entre 15 y 20 puntos en la provincia, que son más de un millón de votos. Eso constituye una fuerza considerable para poder avanzar en las construcciones políticas de la provincia”, le remarcaron, como una manifestación de la voluntad de hacer valer el porcentaje obtenido para contener a muchos dirigentes que aún antes del 23 de octubre comenzaron a orientar su mirada hacia lo que ocurre al otro lado del Riachuelo

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