De Narváez hace un fuerte gesto de acuerdo con Macri

De Narváez hace un fuerte gesto de acuerdo con Macri
Resignado a ser candidato a gobernador, Francisco de Narváez encabezó hoy un almuerzo en San Isidro junto a los principales dirigentes del macrismo. Estuvieron José Torello, Néstor Grindetti y Jorge Triaca por el PRO y Osvaldo Mercuri por el peronismo disidente. El gran derrotado fue Jorge Macri, que fue explícitamente excluído. "Quiero que esta unidad se extienda a toda la provincia", dijo De Narváez.
En parte por las pocas señales positivas de la Corte Suprema, o porque los números no son tan promisorios como pensaba, Francisco de Narváez, parece haber dejado atrás su aspiración de competir en las elecciones presidenciales de 2011 y con la misma rapidez que puso al borde de la ruptura su relación con Mauricio macri y Eduardo Duhalde, hoy la retomó.

Este mediodía se mezcló con desprejuiciada naturalidad con los sectores más duro del macrismo y del duhaldismo, durante un almuerzo que encabezó en San Isidro con legisladores y concejales que calzan el sello de Unión Pro, además de dirigentes nacionales del macrismo.

Nada menos que el titular del Pro José Torello y el ministro de hacienda porteño Néstor Grindetti, fueron de la partida, junto al diputado nacional Jorge Triacca y el histórico referente del PJ bonaerese, Osvaldo Mércuri, un hombre de relación zigzagueante -pero siempre cercana- con Duhalde.

El gran derrotado fue Jorge Macri, supuesto referente del Pro en la provincia de Buenos Aires, pero muy cuestionado. De hecho no fue invitado a la reunión, básicamente organizada por el diputado provincial macrista Ramiro Tagliaferro -un hombre cercano a Grindetti y Torello- y el senador provincial denarvaista Jorge D´Onofrio, vínculo entre el empresario y el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino. De hecho hace poco estuvo De Narváez visitándolo en la municipalidad, lo que le provocó al intendente no pocas broncas de la Casa Rosada y el propio Scioli.

La comida en la superficie intentó exhibir la vigencia de Unión Pro, al menos en la primera sección electoral, también estaban el senador provincial Daniel Aseff (Pro) y el diputado Damián Cardoso (De Narváez). "Esta unidad que lograron en la primera hay que trabajarla en todas las secciones", dijo De Narváez con la misma naturalidad que semanas atrás golpeaba sin piedad a Macri y se proclamaba peronista. De hecho esta misma semana volvió a anunciar que competirá en las internas del PJ, opción que aún en su entorno más cercano descartan cuando hablan en off. "A no ser que su aspiración sea ser el candidato a gobernador de Kirchner", chicanean desde el macrismo.

Como sea, su presencia en este acto fue una señal contundente de dos virajes fundamentales. Tal como anticipó La Política Online ya no sueña con la candidatura presidencial; y se dio cuenta que tiene que volver a ocuparse del armado bonaerense porque la vigencia electoral de Scioli indica que conquistar la gobernación no será un pic nic.

De hecho, desandó los mensajes terminantes que enviaba a su tropa semanas atrás, cuando exijía que se definieran entre él y Duhalde. "Nosotros tenemos que caminar en paralelo con Duhalde, pero no pelearnos, es muy posible que terminemos todos juntos", afirmó días atrás en un encuentro con dirigentes de su espacio.

Pero quizas para marcar un poco la cancha, en el almuerzo de San Isidro también estuvo José "Pepe" Scioli, uno de los nombres que De Narváez baraja como eventual candidato a jefe de Gobierno porteño, quien de cualquier manera hasta ahora no logró inquietar al macrismo que se lo toma mas en broma que en serio. Algo parecido a lo que sucede con la otra adquisición porteña del empresario, el legislador Daniel Amoroso.

Pero más allá de estas chicanas menores, lo cierto es que esta noche cerca de Macri se vivía una euforia similar a la del regreso de una novia largamente esperada. "Finalmente el colorado está entendiendo que lo mejor para su futuro político es jugar a gobernador con nosotros, después de todo así fue como ganó en el 2009", festejaban.

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