Sin Gabriela Michetti armando en la Provincia, Francisco De Narváez busca recuperar el poder perdido en las elecciones del año pasado. Seducir a Daniel Scioli para que rompa con el kirchnerismo aparece como primera opción. Sin embargo, algunos sectores de su fuerza apuestan a rearmar Unión-PRO, la alianza con la que derrotó a Néstor Kirchner en 2009.
El poder de Michetti sin dudas iba a hacer sombra sobre De Narváez y, según legisladores de su círculo más cercano, todo se iba a encaminar a una interna que terminaría erosionando a ambos y hasta fuentes del propio denarvaismo sostienen que podría haber sido derrotado en una posible interna.
Despejado el camino para volver a ser el candidato con mayor peso electoral en la Provincia. Ahora el empresario volverá a trabajar sobre Daniel Scioli, con la idea de convencerlo de que rompa con el kirchnerismo. Quien trabaja de lleno en esto no es otro que el hermano del Gobernador, José “Pepe” Scioli.
El trabajo del hermano menor tuvo algunos frutos: Hay lazos conectivos entre el gobierno provincial y el armado de De Narváez que sólo tienen cierta visibilidad en la Legislatura bonaerense.
Sin embargo, los esfuerzos de Pepe chocan con el ala más peronista del armado de De Narváez que impulsan el rearmado de Unión-PRO, la alianza que llevó a De Narváez, Mauricio Macri y Felipe Solá a derrotar a Néstor Kirchner en las legislativas de 2009. En este nuevo esquema, De Narváez volvería a tener el rol principal de ese armado.
Hay otro dato que alimenta la esperanza en las huestes del empresario: Aseguran que crece en las encuestas que su propio equipo encarga. Fuentes denarvaistas sostienen que en las últimas mediciones el empresario mantiene paridad con Alicia Kirchner y hablan de un 28% de imagen positiva, frente a un 44% de imagen negativa.
Este último sector que trabaja para volver a reeditar Unión-PRO se ilusiona además con que De Narváez se convierta en el referente provincial del peronismo disidente. El acto realizado el martes por en el que pidieron por la reapertura en la causa por el asesinato del líder sindical José Ignacio Rucci, alentó esas esperanzas.
Allí, De Narváez compartió el escenario con el camionero Hugo Moyano (el principal orador), el gobernador de Córdoba José Manuel de la Sota, los diputados del peronismo disidente Claudia Rucci y Eduardo Amadeo; y ex intendente de San Miguel Aldo Rico.
Por ahora, ese parece ser el sector más seguro para rearmar su desembarco en tierras bonaerenses tras el fracaso de su alianza con el radicalismo en las elecciones generales del año pasado.












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