Los que conocen muy bien a Francisco de Narváez saben de la decisión política más íntima del hombre que le ganó a Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires: hoy trabaja sólo para ser el candidato a gobernador por el peronismo que no es del kirchnerismo.
No volvió a recorrer las provincias en forma sistemática como hacía.
Cambió su estrategia política: está concentrado en el distrito donde tiene pensado competir en octubre de 2011.
Sin embargo, su sueño de ser candidato presidencial se mantiene.
Por eso hay un plan de presentarse igual en la Justicia a pedir su habilitación; no puede ser candidato porque nació en Colombia. Quiere sentar el precedente: “Si no lo hago, admito que no puedo ser” , ha dicho De Narváez en una reunión privada. La presentación podría hacerse los próximos meses.
En su entorno más íntimo una fuente aclaró: “El hecho de que pida la habilitación no significa que use ese derecho”.
El reclamo incluye la vicepresidencia , opción que tampoco se descarta.
Pero la prioridad de construcción política es la provincia. El discurso de De Narváez apunta a la gestión de Daniel Scioli, y en la agenda del diputado hay sólo marcados recorridas y reuniones en la provincia de Buenos Aires.
Todavía le preguntan si va a ser candidato a presidente en 2011. Por eso, en la mañana del jueves, poco después de aterrizar en Bahía Blanca volvió a decir: “ Estoy jugado en la provincia” . El viernes estaba en Luján y así tiene pensando seguir.
De Narváez es metódico.
Se mueve en la política con la mentalidad de empresario . Define sus objetivos y cómo llegar a ellos. En el moderno búnker que tiene en el barrio de “Las cañitas” hoy trabajan en el plan provincial y quedó postergado el plan nacional.
El diputado Gustavo Ferrari, mano derecha de De Narváez, lo confirmó en una reunión hace horas. “En algún momento Francisco irá a reclamar su derecho de ser candidato presidencial pero no ahora. El proyecto es la provincia”, dijo Ferrari, que pasa muchas hora con De Narváez. Son amigos hace años. Ahora comparten banca en la Cámara de Diputados y el proyecto político para 2011.
Ferrari es uno de los primeros a los que De Narváez confesó que iba a meterse en política durante un viaje que hicieron a Tandil por trabajo. “Voy a hacer política y en esta provincia”, dijo. Ferrari se quedó helado.
Hoy el dilema privado de De Narváez en estas horas es, en realidad, quién será su candidato a presidente.
“Hoy no tenemos uno”, se sinceró un colaborador cercano.
El problema de “El Colorado” es que el Peronismo Federal, espacio político donde juega, tiene al menos cuatro candidatos presidenciales: Eduardo Duhalde, Felipe Solá, Mario Das Neves y Alberto Rodríguez Saá. “Todos quieren ser, creen que pueden y están apurados”, evaluó un colaborador de De Narváez.
El Peronismo Federal debe definir cómo elegirá su candidato, y si aceptan la opción de Mauricio Macri, que no es ni será peronista. En esa pelea secreta están.
De Narváez y Macri pasan en estas horas por una de sus peleas a la distancia . Frías en lo público, como ocurrió en la inauguración de la Exposición Rural: ni se saludaron aunque estaban sentados muy cerca.
La delicada situación judicial del Jefe de Gobierno porteño complicó la relación. La última pelea fue el papel de los dos legisladores porteños de De Narváez votaron a favor de la creación de la Comisión Investigadora y no del juicio político, como quería Macri. Los legisladores de De Narváez habían votado en contra del juicio político cuando el propio Macri lo pedía y un día después, el jefe de gobierno porteño hizo una conferencia de prensa para pedir su juicio político.
De Narváez se enteró pocas horas antes cuando Macri le anticipó la jugada con mensaje de texto de su BlackBerry. “Nos avisó, casi sobre la conferencia de prensa.
No nos consultó ”, se quejó un operador de De Narváez. Le reprochan a Macri que no trata a “El Colorado” como un aliado. La tensión sigue pero la relación se mantiene.
El límite de De Narváez es Kirchner. La hipótesis temida es quedar en las elecciones primarias como el candidato a gobernador de Kirchne r. “Eso nunca”, mandó a decir.
En conversaciones reservadas entre los dirigentes del PJ ya se habla de que la opción de competir es por afuera del PJ.
Varios operadores políticos del sector cuestionan la reglamentación de la ley de las primarias. Esa será la excusa para ir por afuera y “vaciarle” la interna a Kirchner.
De Narváez trata igual de convencer a sus amigos del Peronismo Federal de que todos juntos deberían dar la pelea contra Kirchner adentro del PJ . En su entorno niega que eso se parte de algún “acuerdo” con operadores de Néstor Kirchner para fijar las reglas. “Jamás nos reunimos con nadie. Qué muestren la foto, que digan cuándo, dónde. ¿Vos te pensás que si hubiera existido los Kirchner no lo hubieran contado? Sólo con eso nos destruyen”, dijo una persona cercana a “El Colorado”.
Lo que hace Néstor Kirchner ahora es sumar todas las candidaturas posibles para la pelea bonaerense: menos de Scioli, habla de Sergio Massa, Aníbal Fernández, Florencio Randazzo y hasta de su hermana Alicia Kirchner.
En reuniones políticas del PJ especulan con que el ex Presidente tiene en mente otra operación electoral: ser él sea el candidato bonaerense . Muchos de sus adversarios lo creen posible. “Kirchner es muy hábil y juega a fondo”, dijo uno de ellos. Esta opción podría darse si el ex Presidente ve el año próximo que los números no le dan para ganar en primera vuelta. Quienes conocen de cerca la lógica del poder que usa Kirchner dicen si “El Flaco” ve que pierde será quedándose con poder.
Y el mayor poder después de la Casa Rosada, está en La Plata. Por eso, aseguran que el ex Presidente no apoyará a Scioli .
Con dotes más cercanas a las de un monje zen, el gobernador bonaerense aguanta estoico. Y vuelve a profesar su alianza política con los Kirchner. El quiere la reelección pero, como hace desde 2003, terminará de definir con “Néstor”.
De Narváez está convencido de que tiene posibilidades de quedarse con la provincia de Buenos Aires. Los fuentes que son testigos de que ya no está en la pelea presidencial advierten que, la única posibilidad de volver a ese plan es que el candidato del Peronismo Federal no pueda pelearle parejo a Kirchner.
Todavía hay quienes creen que Carlos Reutemann aparecerá sobre el final: quizá en febrero o marzo. De Narváez habla seguido con el senador y dice que el secreto de la buena relación es no hablar en detalles de 2011. Otras fuentes señalan que el ex piloto de Fórmula Uno dice que no para evitar el desgaste que significa anunciar ya su candidatura.
La otra salida es que Macri salga de su situación judicial -procesado por la Justicia por el caso de las escuchas y ahora será investigado por la Legislatura-, y que el Peronismo Federal acepte un candidato no peronista.
Muchas hipótesis, certezas pocas. Ante este escenario incierto, De Narváez hoy se decidió por la provincia de Buenos Aires. Sueña con volver a ganarle al ex presidente. En el mismo territorio. El fin del verano de 2011 dirá si los protagonistas mantienen sus últimas decisiones políticas.














Comentá la nota