DE NARVÁEZ: Cambia la táctica para inflar sus intenciones

Debido a la importante merma de las últimas semanas en los sondeos, el dirigente de Unión PRO abroquela los soldados en una cumbre partidaria, para aceitar la nueva estrategia: en vez de los medios, la pelea será en los distritos
Flanqueado en el último tiempo debido a la reducción de un grueso porcentaje (alrededor de 10 puntos) en lo que refiere a las encuestas que lo miden como candidato, Francisco De Narváez cita a reunión total a su equipo político para cambiarle la cara al espacio.

La alta exposición, que lo llevó a ser calificado como el “Ricardo Fort” de la política, gestada por su omnipresencia en los medios masivos de comunicación, parece no ser más el ambiente en el que diputado nade con comodidad. Por esto, la nueva disposición táctica girará 360°, reemplazando la maquinaria económica en pos de la publicidad, por una minuciosa distribución de los soldados en los diferentes distritos.

Por lo tanto, necesita candidatos en los municipios, y en cada sección, los cuales comenzarán a ser testeados en la misma práctica proselitista, ya que los tiempos se acortan y las definiciones arrecian.

Definiciones tanto personales, es decir, en dónde jugará “el colorado”, y también de sus hombres, evaluando la lealtad a la causa o detectando a los posibles conversos.

El plan para recolectar los votos en las comunas dependerá del armado y de los apellidos que se tiren a la cancha para pelear los sufragios en cada uno de las intendencias.

Los primeros lineamientos y el reconocimiento de la merma en la imagen del empresario-diputado, fueron presenciados por algunos dirigentes que pueden integrar esta línea de ataque directo en los partidos: Ramiro Gutiérrez (jefe del bloque Unión Pro), Mónica López, Gustavo Ferri, Damián Cardoso, Gonzalo Atanasof y Emilio Monzó (con monobloque); el dirigente sindical de Avellaneda Alberto Roberti; el ex diputado bonaerense Osvaldo Mércuri; los diputados nacionales Gustavo Ferrari, Alfredo Atanasof y Natalia Gambaro y José “Pepe” Scioli, colaborador de De Narváez.

También estuvo Fernando Rossi, apoderado del partido de De Narváez, Unión Celeste y Blanco, o sea, encargado final de habilitar candidaturas.

En la primera De Narváez sufrió la partida del senador provincial Jorge D’Onofrio, vinculado al intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, y ahora decidido a participar de la interna del PJ por gestión de su ex jefe, el diputado Juan José Álvarez.

La ratificación en el espacio de candidatos como los concejales Sergio Maffía (General Rodríguez) y Laura Assef (Moreno), colocó paños fríos a los primeros cimbronazos.

En la octava, el territorio ya es de Gonzalo Atanasof, uno de los pocos dirigentes proclamados como candidato por De Narváez.

En el interior de la provincia de Buenos Aires suenan fuertemente Emilio Monzó y el senador Alfredo Meckievi, referente de la quinta sección.

En algunos territorios aterrizó como “sapo de otro pozo” Pepe Scioli, lo que provocó cortocircuitos internos y alentó la figura de Alfredo Atanasof como posible armador de las listas. El ex jefe de Gabinete de Duhalde fue el artífice de que el año pasado los intendentes del conurbano hicieran un doble juego que permitió el triunfo final de De Narváez.

Comentá la nota