De Narváez se amiga con Solá y pelea con Duhalde

El diputado excluye de su proyecto al ex Presidente, quien ayer disparó: "A Scioli no le va tan mal"
"Mi enemigo es Duhalde". Diversas fuentes, todas calificadas, aseguran haberle escuchado esa frase a Francisco de Narváez en las últimas semanas. Lo cierto es que el diputado nacional -indisimulado postulante a gobernador bonaerense- ha hecho las paces con Felipe Solá y estrecha relaciones con Mario Das Neves y Alberto Rodríguez Sáa, tres de los cuatro potenciales candidatos a presidente del Peronismo Federal, excluyendo notoriamente al cuarto, el ex Presidente, de su propio esquema dentro de ese espacio. Y Duhalde, que parece haber tomado nota de la declaración de guerra de De Narváez, respondió ayer con un misil. "A Scioli no le va tan mal", disparó, aludiendo a la intención de voto que tendría el Gobernador que, como todo el mundo sabe, aspira a la reelección y muy posiblemente termine compitiendo con De Narváez.

Así, si bien nunca está tranquila, la interna del peronismo disidente ha vuelto a ingresar en un clima de tensiones y -según algunos observadores- riesgo de rupturas, con tres bonaerenses -De Narváez, Duhalde y Solá- como ejes de peleas y reconciliaciones.

En rigor, es De Narváez, a quien nadie le discute en el espacio su aspiración a ser candidato a gobernador, el que se ha convertido en el centro de las últimas movidas.

Hace dos semanas "el Colorado" almorzó con Solá, con quien siempre tuvo una relación más que difícil, hicieron las paces y acordaron que compartirán algunas de las recorridas de campaña por barrios del Conurbano y el interior bonaerense. Y la semana pasada De Narváez reunió, en una cena en su casa, nuevamente a Solá y a otros dos precandidatos presidenciales: Alberto Rodríguez Sáa y Mario Das Neves, a quienes extendió la invitación para "caminar" con él la Provincia.

Tras esas movidas, quedó definitivamente claro que el único aspirante presidencial del Peronismo Federal con el que De Narváez no dará un paso es Eduardo Duhalde. Más aún, algunos trascendidos indican que el diputado estaría dispuesto a trabajar para evitar que el ex gobernador llegue a convertirse en el definitivo candidato del espacio a la Casa Rosada.

Duhalde, por su lado, hace meses que viene lanzando dardos sobre De Narváez. Más precisamente, inició una suerte de "guerrilla" de críticas públicas contra él en el tiempo en que el ganador de los comicios bonaerenses del año pasado amagaba con postularse a la Presidencia.

Y ahora, notificado de que De Narváez decidió excluirlo de su propia campaña bonaerense, se decidió a profundizar la pelea. Así, ayer, en declaraciones radiales, Duhalde arrancó suave. "El Colorado" es "uno de los mejores candidatos", concedió. Pero a continuación disparó con lo que más podría dolerle al empresario. "Pero a Scioli no le va tan mal", acotó.

En este marco, el resto de los líderes del Peronismo Federal -Ramón Puerta, Juan Carlos Romero, Adolfo Rodríguez Sáa- organiza para pasado mañana una movida nacional en la que -temen- podrían terminar reflejándose las tensiones que aportan los bonaerenses.

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