Narcos llevaban carga de drogas en una camioneta robada hace un mes

La zona de Puerto Rico y Leoni es una "fiesta" para las bandas de narcotraficantes. Ahora, la Gendarmería persiguió a una pareja de narcos que viajaban en una Ranger, secuestró casi 400 kilos de marihuana y descubrió que la camioneta había sido robada, en Ruiz de Montoya, el pasado 3 de mayo.
Un total de 394 kilogramos de marihuana fue incautado ayer por efectivos de la Gendarmería Nacional, en un operativo de represión al narcotráfico que encabezaron integrantes del Escuadrón 11 San Ignacio.

La droga estaba distribuida en 499 panes, los que estaban acondicionados en una camioneta, propiedad de Ernesto Waidmann (63), que tenía pedido de secuestro por robo en la zona de Ruiz de Montoya.

El operativo se concretó en horas del mediodía, en inmediaciones del acceso a Puerto Leoni, en una zona conocida como Paso El Tigre, cuando los gendarmes interceptaron al utilitario, cuyo conductor inicialmente logró evadir el control de los uniformados, pero mientras era perseguido, detuvo la marcha de la Ford Ranger gris, lo abandonó y se dio a la fuga, sin que pudiera ser detenido.

Camioneta robada a una suiza.

La camioneta fue robada el 3 de mayo pasado en un violento asalto que se registró en Ruiz de Montoya. En ese atraco, tres sujetos robaron la camioneta Ford Ranger, unos 16 mil pesos en efectivo y joyas.

La víctima, Ruth Eggenberge, de nacionalidad suiza, denunció que el hecho se produjo cuando salió al exterior de la casa para calmar a los perros que no paraban de ladrar, sin saber que caería en manos de tres temibles criminales, fuertemente armados y con los rostros cubiertos con pasamontañas.

La mujer fue reducida bajo amenaza de muerte y obligada a señalar dónde guardaba el dinero. En la vivienda de esta mujer de 61 años, situada en la parte delantera de la propiedad, emplazada sobre la ruta Provincial 223, los forajidos se apoderaron de 13.000 pesos y la maniataron. No conforme con ese botín, al menos dos criminales se dirigieron al sector posterior del predio, donde está ubicada la casa de Ida Guldimann, una ciudadana helvética de 83 años, suegra de Eggenberger.

Allí, después de requisar cada rincón de la construcción, se quedaron con 3.000 pesos en efectivo. Y como en el atraco anterior, no tuvieron contemplaciones para amarrar a la octogenaria. Además del dinero, los asaltantes engrosaron su botín con relojes y joyas suizas, de incalculable valor monetario.

Finalmente, tomaron las llaves, ascendieron a una camioneta Ford Ranger gris, chapa patente EUG 551, propiedad de la familia, y desaparecieron sin dejar rastros.

Un antecedente igualmente grave se produjo en esta localidad el 13 de enero pasado, cuando dos criminales se llevaron 45 mil pesos de un aserradero, correspondiente al pago de sueldo del personal. Uno de ellos intimidó al propietario con una escopeta de caño recortado mientras el cómplice guardaba el dinero.

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