"Nadie hace obras sin permiso", advirtió Amaya

En el marco de la polémica sobre la construcción del hotel tafinisto, Alperovich había sugerido que en la capital hay irregularidades. El titular del Departamento Ejecutivo asegura que se dieron casos en que debió recurrirse a la Justicia para frenar trabajos. Sanciones
"En la Capital, nadie hace obras sin permiso". Así lo afirmó ayer el intendente, Domingo Amaya, en contraposición a las declaraciones que hizo el lunes gobernador, José Alperovich, al señalar que en la capital se construyen obras sin permiso.

La controversia surgió a causa de la construcción de un hotel en Tafí del Valle, con tres pisos de altura en algunos sectores, lo que que colisiona con las normas que fijan una altura máxima de 6,10 metros para las edificaciones.

Amaya resaltó que, inclusive, hubo casos en los que se plantearon demandas ante la Justicia para frenar la ejecución de los trabajos. "La Municipalidad ejerce los controles y a quienes se detecta en situación de infracción, se los clausura. De hecho, hemos efectuado numerosas denuncias judiciales y solicitamos que se pusieran consignas policiales en las obras para evitar que continúen los trabajos", detalló.

Sin ánimo de polemizar con el mandatario, el intendente de la capital explicó su punto de vista sobre el tema. "La multa es una sanción que aplicamos a quienes se encuentran en situaciones irregulares. Pero su pago no significa que se puede seguir adelante con la obra. Por el contrario -resaltó Amaya-, se debe regularizar la situación y completar la documentación para que se rehabilite la construcción".

Alperovich había respaldado la construcción del hotel en la villa turística, a pesar de que el proyecto prevé tres niveles en algunas partes, mientras que las normas sólo permiten hasta dos plantas para esa zona.

En ese marco, el mandatario había resaltado que cuando hay alguna anomalía, el Concejo Deliberante dispone que se pague una multa y se hace el edificio. "Eso es lo que pasa en miles de obras sin permiso que se hacen en la capital y LA GACETA no dice absolutamente nada", sostuvo.

En cambio, el jefe municipal defendió el rol de la Municipalidad como órgano de contralor. "Hacemos todo dentro del marco de la legalidad. Caso que encontramos, procedemos a aplicar las ordenanzas correspondientes. Antes -dijo Amaya-, regía una ordenanza a la que genéricamente se denominaba 'ejemplificadora' y establecía que quien era sancionado por alguna infracción en su construcción, podía compensar la situación realizando una obra para la comunidad o donando bienes. Pero esa norma fue derogada en 2004", precisó.

También recordó que, en la capital, luego se aprobó una ordenanza por la cual se habilitaba un plazo, de setiembre a diciembre de 2007, para que regularizaran la situación los que llevaban adelante construcciones de las que aún no habían presentado los planos -remarcó Amaya-, siempre y cuando la obra no perjudicara la seguridad.

Respecto del hotel en Tafí del Valle, se espera que los concejales tafinistos se reúnan en sesión para modificar las ordenanzas y, de ese modo, habilitar la continuidad de las obras. "Es importante una inversión de esas características para dar trabajo", había dicho Alperovich.

Comentá la nota