Nada para reprochar

Nada para reprochar
A pesar de no contar con Martín Leiva y de la lesión de Leo Gutiérrez en el cierre, Peñarol estuvo cerca de ganarle a Sionista en Paraná pero cayó 82-79. Aunque el esfuerzo no le alcanzó, la cuarta caída no es tan dolorosa. Ahora, se viene la Liga Sudamericana
Emotivo esfuerzo que no alcanzó. Nueva derrota, aunque no le duele tanto. Sin Leiva en todo el juego y sin Leo Gutiérrez en la recta final, Peñarol estuvo cerca de ganarle a Sionista de visitante, pero no ligó y cayó 82 a 79, por la cuarta fecha de la segunda fase, en lo que significó el cuarto traspie al hilo, contando el Súper 8.

Fue muy parejo y a puro triple el desarrollo del primer cuarto. Y lo ganó Peñarol por 21 a 20, gracias a la buena actuación de Marcos Mata, autor de 8 puntos (dos bombas). También fue importante el aporte de Thomas Terrell, ayer titular, con la misma cantidad de unidades. Del otro lado, estuvo encendido Pittman, con 7 y dos envíos de larga distancia. En ese rango, Sionista terminó con 4/5 y Peñarol 3/6.

El buen inicio “Milrayitas” en el segundo (26-24), se complicó cuando Terrell cometió su tercera falta. Y con la aparición de Miller, el elenco local emparejó las acciones. Allí, el tricampeón sacó lo mejor de sí y se alejó 34 a 28 restando 5`, defendiendo y atacando como siempre. Sionista se “secó” y Peñarol se lo hizo pagar.

De todas maneras, en un segmento de rachas, el equipo de Svetliza lo cerró mejor, con un 8 a 0 y se fue arriba 38-36. Aparecieron Cequeira y Lloreda, mientras que del otro lado solamente aportó Rasio.

Los dos protagonistas ofensivos de Sionista siguieron lastimando, entonces el local se alejó 45 a 38, ante un Peñarol que no encontró respuestas. Pero, de a poco fue apareciendo Gutiérrez, también Campazzo, para que el equipo reaccione y se ponga a 2 (52-50), tras un “minuto” pedido por Hernández.

La buena gestión global siguió. A pesar de las ausencias y la mala racha que atraviesa, la intensidad visitante no mermó en el tercer cuarto, como le había pasado en otros o cotejos. Entonces, el “Milrayitas” pudo pasar al frente 57-54 entrando en la recta final. Y si bien hubo paridad y apareció Sandes, el elenco marplatense se mantuvo al frente al sonar la chicharra (62-61).

En el último, fue encomiable la gestión “Milrayitas”. Porque se lesionó Leo Gutiérrez en la mitad y Sionista se alejó, con un par de triples y el desempeño de Lloreda adentro. Pero el visitante sacó garra y juego de donde no había y estuvo cerca de ganarlo. Remó, tuvo un triple de Ibarra que lo arrimó a 2 y otro de Teague para ganarlo, como en Lanús, pero la pelota “entró y salió”. Y la esperanza se apagó.

Pero no pudo concretar el golpe. Gutiérrez salió lesionado llegando a la mitad del último cuarto, cuando el visitante ganaba 66 a 65, y se acabó la resistencia. Para colmo, Sionista encontró un par de triples, Lloreda siguió dañando y ya no hubo más que hacer. La esperanza llegó con algunas apariciones en el cierre, con un triple de Ibarra y dos libres de Campazzo, aunque no le alcanzó. Teague no pudo ser héroe como en Lanñus, ya que su triple “entró y salió”. Hasta los últimos segundos, Peñarol estuvo cerca pero sumó una nueva derrota, no tan dolorosa.

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