Uno de los abogados de la AMBB consideró que el pedido de elevación a juicio por administración fraudulenta contra la cúpula de la entidad es consecuencia de una “excursión de pesca” que realizó Long cuando ordenó los allanamientos en la sede de la asociación y en los hospitales gremiales Felipe Glasman y Privado del Sur.
Y agregó: “esto es consecuencia de los allanamientos que realizó Long, ya que debían justificarse de alguna manera tan espectaculares procedimientos que sólo sirvieron para generar repercusión mediática”.
En el mismo sentido, remarcó que entre los motivos por los cuales se imputan los delitos de administración fraudulenta a los responsables de la AMBB se encuentra la donación de cuatro cubiertas para un patrullero de la policía o el cobro de gastos de representación, cuando las autoridades de la entidad lo hicieron históricamente desde su creación. “Nunca en toda mi carrera de abogado ví una imputación construida de esta manera; demuestra que debía justificarse de alguna manera el mamarracho que este fiscal heredó de Long”, enfatizó el letrado.
“Long fue el mejor defensor de Vidal”
Por otra parte, Silvestroni entendió que la justicia debiera apartar al funcionario del Ministerio Público para que se esclarezca de una vez por todas la investigación por el crimen del Dr. Felipe Glasman. “Toda su actividad terminó con la condena de Colman; a partir de ese momento, el fiscal ha decidido cerrar la puerta y no avanzar en la investigación”, sostuvo Silvestroni.
También acusó a Long de haber realizado un pacto con Javier Vidal, el sobrino del único condenado por el asesinato, para que declarara todo lo que pidiera a cambio de no llevarlo a juicio.
“Long ha sido el mejor defensor de Vidal, porque con las pruebas que existen cualquier otra persona habría sido llevada a juicio; de la misma manera que nadie habría sido enjuiciado por administración fraudulenta con lo que hay”, sentenció.
Finalmente, consideró “insólito” que el funcionario del Ministerio Público quiera hacerle declarar a Vidal que fue el periodista Jorge Palacio quien llevó el maletín con dinero a la policía de Tres Arroyos para que los dejaran seguir a Colman y a Vidal durante la madrugada del 29 de agosto del 2002, horas después del asesinato de Glasman.
“Es un absurdo total, ya que en ese momento Palacio estaba a 200 kms. de distancia, llorando la muerte de uno de sus mejores amigos”, concluyó.
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