"Nada ni nadie puede autorizar la muerte de un ser humano inocente"

Publicado el 26/03/2012 - El obispo de la diócesis de Santiago del Estero, monseñor Francisco Polti, realizó una encendida defensa del derecho del niño por nacer durante su homilía realizada anoche en la Catedral Basílica, en donde afirmó que “nada ni nadie puede autorizar la muerte de un ser humano inocente sea feto, embrión o niño”.

Finalizada la misa, se procedió a la bendición de embarazadas provenientes de distintos puntos de la provincia, en una emotiva ceremonia que tuvo la participación de cientos de santiagueños.

Durante la homilía correspondiente a la celebración de la fiesta de la Anunciación, que se realiza nueve meses antes de la Navidad, monseñor Polti pidió “contemplar a María, recordar el clima en el cual, el amor de Dios infinito, de una manera misteriosa entra al vientre purísimo de María y deja esa semilla del verdadero Dios y del verdadero hombre”.

En ese sentido, expresó: “Por eso, cuando hay una decisión de privar de la vida a un ser humano inocente es una desobediencia grave; nada ni nadie puede autorizar la muerte de un ser humano inocente sea feto o embrión, niño o adulto, anciano, enfermo, incurable o agonizante; ninguna autoridad puede legítimamente imponerlo ni permitirlo”.

En su encendida homilía en defensa de la vida, agregó: “Hoy se nos quiere hacer creer que no es la calle el lugar más inseguro, sino el seno materno. Hoy la cultura de la muerte va invadiendo los espacios más sagrados: las conciencias que se dejan engañar por ideologías inhumanas y degradantes y el grito silencioso de niños inocentes es poco escuchado”.

Monseñor Polti se dirigió a las familias santiagueñas, a las que recordó que “todo lo que hiere al hombre hiere a Dios y todo lo que atenta a los sin voz corrompe a la humanidad”.

Respetar la vida

“Si la vida no se respeta desde el comienzo, qué se puede esperar de la vida de todos especialmente de los más pequeños, frágiles y desprotegidos”, expresó.

“La responsabilidad que Dios nos da como Iglesia nos obliga a transmitir la verdad”, dijo monseñor Polti en la continuidad de su alocución, en donde resaltó: “Debemos anunciar con firmeza: ‘Bendita sea la madre que me trajo al mundo’; porque hoy cuántas criaturas tiemblan en el vientre materno al escuchar a los políticos, al escuchar las discusiones pseudo-científicas, hablar de los porqués y de cómo eliminarlos”.

En ese sentido, pidió que “María, Madre de la Vida, nos ayude a celebrar a los mártires anónimos del siglo XX y XXI, los niños por nacer que son descartados como si no fueran, como si no existieran”.

“En esta Eucaristía, celebremos la vida y asumamos el compromiso de defenderla y tener la valentía de denunciar todo lo que mata y manipula la vida”, finalizó el obispo de Santiago en su homilía.

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