“Nada de lo que dijeron es verdad“

Así se expresó Ernesto Lenzo, delegado municipal de Batán, en relación a la nota publicada días atrás respecto de una controversia que se suscitó con el personal de Tránsito luego de un hecho acontecido el 10 de septiembre, por la mañana, en la ruta 88.
En declaraciones a Cazador de Noticias, el funcionario subrayó: “quiero hacer saber a la comunidad de Batán y Mar del Plata que todo lo dicho es una total mentira”.

Y justificó a colación: “el 10 de septiembre, a las 8.30, se montó un operativo con el personal de Tránsito, que fue solicitado por la misma delegación de Batán”. “A las 8.45 - continuó Lenzo - debido a una invitación realizada por la escuela nº 18, salí de la oficina con mi vehículo, con las luces encendidas, el cartón de libre estacionamiento en el parabrisas y el cinturón de seguridad puesto. Tomé la ruta 88 y me ubiqué detrás de un camión cargado de piedras que pasó el control sin ningún problema”.

Más adelante, en tanto, especificó: “cuando estoy pasando por ahí, el inspector, que estaba parado en el medio de la ruta sin ningún tipo de señalización, me hizo señas para que me detuviera, gesto que respondí con un saludo y señalándole el reloj para hacerle entender que estaba limitado con el tiempo para llegar al acto”.

“Entonces - prosiguió el delegado - continué mi camino a 20 km/h hasta llegar al cruce de Chapadmalal, donde imprevistamente apareció la moto nº 944 tratando de hacerme descender de forma intempestiva y con agravios de por medio”.

Asimismo, Lenzo expresó: “gracias a Dios, o por cosas del destino, no ocurrió un accidente”. “Me tiraron el vehículo encima”, se quejó. Y añadió: “en ese momento, detuve el coche y apareció otra moto, la nº 955. Lo concreto es que nunca me pidieron la documentación y que, al observar el cartón de libre estacionamiento municipal, se retiraron del lugar sin mediar palabra”.

“Ante tal situación - completó el funcionario - decidí volver al sitio donde se llevaba adelante el operativo, con el objeto de hablar con el responsable. Allí, para mi sorpresa, fui recibido con una ovación de carcajadas e insultos, a los cuales contesté de la misma manera. Fue entonces cuando el motorista nº 944 me perdonó adujendo que él, a los viejos, no les pega”.

En consecuencia, Lenzo concluyó: “estoy a disposición del Gobierno de la comuna y de los magistrados para que se haga justicia”.

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