El titular del organismo, Ban Ki-moon, dijo que hay que prepararse para “cualquier escenario”, mientras que el enviado a Damasco como mediador, Kofi Annan, urgió a que se tomen acciones inmediatas para evitar una masacre.
Annan, Ban Ki-moon, y su similar de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, informaron a los 193 Estados miembro sobre la situación en el país durante una sesión que comenzó con un minuto de silencio en recuerdo de los muertos en el país árabe desde los inicios del conflicto. “Creo que habrá una represión brutal, masacres e incluso una guerra civil total en la que todos los sirios saldrán perdiendo”, supuso Annan. “No podemos permitir que las masacres formen parte de la política”, sintetizó el diplomático originario de Ghana.
El emisario dijo que en su último encuentro de la semana pasada, en Damasco, le exigió a Al Assad un cambio radical en su modo de enfrentar a la oposición. Sin embargo, señaló, desde entonces se intensificaron los bombardeos y ataques y las milicias respaldadas por el gobierno cometieron “vergonzosos” ataques contra la población civil. “El país está ahora más polarizado y radicalizado”, dijo sin precisar que Al Assad invierte los términos y acusa “a los comandos terroristas” de la oposición de ser los responsables de semejantes hechos.
“Debo decirlo claramente: el plan de seis puntos no fue implementado”, dijo mostrando “alarma y horror” por el aumento de la violencia. Luego, echando una mirada hacia el vacío, Annan prosiguió: “Mi corazón está con las víctimas y sus familias.” Y remató: “Todos deben frenar la violencia, pero la mayor parte de la responsabilidad es del gobierno. Es cierto que algunos presos fueron liberados, pero es necesario hacer más.” La liberación de los detenidos, el repliegue de las tropas de ambos bandos y el libre ingreso de periodistas y la ayuda humanitaria conformaban la esencia de aquellos seis puntos.
“Lamentablemente también la oposición ha aumentado sus ataques y se cometen ataques con bombas, por lo que una tercera fuerza actúa en el país”, dijo Annan refiriéndose a los grupos terroristas a los que alude Al Assad. “Pese a la violencia y el miedo la gente sigue saliendo a la calle para manifestarse”, agregó al describir el cuadro de situación. Ban Ki-moon, por su parte, condenó la “barbaridad indescriptible” que domina la situación siria. “Las manchas de sangre llevan a los responsables del crimen. El régimen de Al Assad ha perdido toda legitimidad”, dijo.



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