Personas destacadas de hoy

Desmanejos y torpezas que llevaron a una crisis política

Por Ricardo Kirschbaum

¿Yo, señor? No, señor. Pues entonces ¿quién lo tiene?”. Remedo patético de ese juego infantil del Gran Bonete , en el que nadie se hace responsable de nada, la ocupación masiva de un parque desencadenó una crisis de magnitud, la primera desde la muerte de Néstor Kirchner, que dejó al descubierto no sólo el grosero desmanejo del problema sino el impúdico intento de eludir responsabilidades elementales , tanto del gobierno de Cristina Kirchner como la torpeza (práctica y verbal) de la administración Macri.

Aníbal Fernández: "Ordenamos a la gendarmería nacional que cerque el parque"

Aníbal Fernández: "Ordenamos a la gendarmería nacional que cerque el parque"

Tras la reunión que mantuvo con funcionarios porteños, el jefe de Gabinete reconoció que no hubo conclusiones definitivas. Criticó con dureza a Mauricio Macri al señalar "que no tiene vocación para solucionar el problema habitacional" de los vecinos. "Los que murieron no son un número más, venían a manifestar un reclamo real porque no tenían otro remedio", consideró.

El trágico final de un paréntesis

Joaquín Morales Solá

Una especie de paréntesis político y emocional de 45 días parece haber llegado a su fin. Por lo menos tres muertos, decenas de heridos, un festival de balas disparadas por cualquiera y una ordalía de odio entre sectores muy pobres de la sociedad fueron el resultado de 72 horas de una violencia sin medida en Villa Soldati. Cuando ya sólo parecía prevalecer la inhumana ley del más fuerte, los gobiernos de la Nación y de la Capital acordaron lo que debieron haber convenido tres días antes. La Gendarmería y la Prefectura se hicieron cargo, por fin, de la paz social en esas tierras sin orden ni autoridad. El problema no se ha resuelto: los ocupantes no se irán hasta que no consigan viviendas y subsidios, que ambos gobiernos se comprometieron a suministrar. Un equilibrio peligrosamente inestable se registrará en Villa Soldati hasta, por lo menos, fin de año.

Líneas de investigación

Por Mario Wainfeld

La estadística, rotunda, admite (pocas) excepciones y no vale como prueba penal pero sí como indicio para quien investiga. Cuando mueren manifestantes tras una represión feroz, casi siempre son víctimas de los uniformados. Los asesinatos de Rosemary Churapuña y Bernardo Salgueiro admiten (requieren) esa línea de investigación. El fiscal Sandro Abraldes lo comprendió rápidamente y excluyó a la Policía Federal de la investigación. Así lo había hecho su colega Cristina Caamaño en el expediente sobre el asesinato de Mariano Ferreyra. Caamaño trabaja en plena sintonía con la jueza Wilma López. Abraldes, es comidilla en Tribunales, no tiene la misma suerte.

Cristina se impresionó y el Gobierno dio un giro sobre la marcha

Durmieron apenas un par de horas. Después de reunirse por primera vez con Macri y las organizaciones sociales de Villa Soldati, Aníbal Fernández y Florencio Randazzo se fueron de la Casa Rosada pasadas las cuatro de la mañana del sábado. A las ocho y media ya estaban en Olivos junto a la Presidenta. En esa reunión matinal y tripartita se terminó de delinear el plan oficial para intentar resolver el conflicto del Parque Indoamericano: se le pediría a Macri que le garantice la entrega de viviendas a los ocupantes del predio, mientras se garantizaría la seguridad de los vecinos con la presencia de la Gendarmería y la Prefectura.

El desafío

Por Horacio Verbitsky

El ministerio de Seguridad terminará con el insensato autogobierno policial, una de las grandes deudas de la democracia. CFK propicia una salida política para el conflicto social sin ignorar qué fuerzas actuaron para gatillarlo. La convocatoria a quien supo conducir y reformar a las Fuerzas Armadas señala un camino. La seguridad no es incompatible con la ley y los Derechos Humanos, los problemas sociales no tienen solución represiva y no hay espacio para la desetabilización.