Jacobacci.- Con el objetivo de garantizar la alimentación para el ganado ovino y salvar la producción, el Gobierno Nacional concretó la construcción e instalación de 15 silos comunitarios para almacenamiento de granos en las zonas del Sur argentino que fueron afectadas por las cenizas del volcán chileno Puyehue.
Los trabajos, coordinados por la Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar con fondos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, se concretaron sólo dos semanas después de la más arreciadora lluvia de cenizas, que motivó la declaración de emergencia agropecuaria.
Los silos comunitarios instalados fueron confeccionados en chapa. Cada uno, de 15 metros de altura, tiene capacidad para almacenar 40 toneladas de granos. Éstos se complementaron con chimangos a motor para carga, descarga y embolsado de los granos.
Para complementar la asistencia, el Ministerio de Agricultura aportó fondos para la llenar los silos con granos de cebada y maíz, los que fueron embolsados y distribuidos a los productores de la zona para garantizar la alimentación y subsistencia del ganado ovino. También se aportaron fardos para sumar a la nutrición de los animales patagónicos.
La planificación y coordinación de la asistencia se realiza en conjunto entre la Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar, los intendentes de las regiones afectadas, las Unidades Ejecutoras Provinciales (UEPs) y las organizaciones de pequeños y medianos productores ovinos.
La definición de los lugares estratégicos para la instalación de los silos se tomó en conjunto con las organizaciones de productores, autoridades provinciales y municipales y en presencia del Subsecretario de Economías regionales Luciano Di Tella; el funcionario se desplazó a la Línea Sur por vía terrestre –ante la ausencia de vuelos- a una semana de ocurrido el desastre, para coordinar las acciones.
La particular historia de los silos
Los silos que permitieron la asistencia a los productores en emergencia y el resguardo de más de 700.000 cabezas de ganado ovino, fueron construidos por miembros de una comunidad menonita de la provincia de La Pampa.
La localidad de Guatraché, a 220 kilómetros al sur de Santa Rosa, sufrió los embates de la sequía en el año 2008. Hoy, este pueblo dedicado tradicionalmente al agro, resurge económicamente gracias al desarrollo industrial y al esfuerzo de sus habitantes. En particular la comunidad Menonita es un referente en la zona, en la fabricación de todo tipo de estructuras e implementos agrícolas, como silos para almacenaje de granos, chimangos y carros.
Convocados por el Ministerio de Agricultura de la Nación ante la situación de emergencia, los trabajadores demostraron una gran dedicación y una rápida capacidad de respuesta para proveer de la infraestructura necesaria. Su dedicación y esfuerzo permitió, en conjunto con el área de Agricultura Familiar, construir e instalar en tiempo record los silos y las estructuras de transporte para el almacenamiento de granos y forrajes en las zonas ganaderas afectadas por las cenizas volcánicas.
Cabe destacar que los pobladores pampeanos se trasladaron también hasta las regiones comprometidas por el desastre, para instalar los silos. Incluso, diseñaron un carro pensado especialmente para el transporte de las estructuras, que fueron acercadas hasta la Línea Sur de a tres por viaje.
Contando con un grupo electrógeno propio, los Menonitas trabajaron en largas jornadas para acelerar los tiempos de instalación de los silos, soportando temperaturas muy por debajo de los cero grados en las estepas patagónicas argentinas.
Estos grandes silos, símbolos del desarrollo agroindustrial de la región pampeana, fueron observados con admiración por los pobladores de las pequeñas comunidades ganaderas sureñas. Muchos de los chacareros observaban por primera vez en sus vidas una estructura semejante.
La comunidad Menonita de Guatraché se formó en 1987, con pobladores emigrados desde México y Bolivia. Viven prácticamente aislados del resto de la localidad y desarrollan una cultura propia, absolutamente extemporánea, en la que mantienen la forma de vida de sus orígenes, en el siglo XVI.
Los Menonitas se distribuyeron por diferentes regiones de América Latina al sufrir constantes persecuciones en Europa, por sus creencias religiosas. Son descendientes directos del movimiento anabaptista, y contemporáneos de la Reforma Protestante. Aceptaban la Biblia como doctrina, pero no creían en la Iglesia como parte integrante de un Estado. Repudiaban el bautismo de niños, ya que consideraban que era en el bautismo del adulto, por propia elección, donde se manifestaba la verdadera expresión de fe.
La primera colonia Menonita en la Argentina se formó en el año 1877, cuando un grupo de agricultores se afincó en la zona de Arroyo Nievas, cerca de Olavarría, en la provincia de Buenos Aires. Hoy, las principales colonias Menonitas del país se ubican en Guatraché, provincia de La Pampa, y Pampa de Los Guanacos, en la provincia de Santiago del Estero.
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