El Programa de Asistencia Financiera permite a la Provincia patear para adelante los compromisos con el Gobierno central.
Las nuevas casas se destinarán a vecinos afectados por el sismo de agosto de 2006 y por las granizadas de enero de 2007 y diciembre de 2008 en Maipú, Luján, General Alvear, San Rafael, Rivadavia, Godoy Cruz y otros departamentos.
El proceso ya tiene la licitación correspondiente (desde abril de 2009), por lo que la llegada de los fondos permitirá realizar los primeros giros a las empresas constructoras seleccionadas, al tiempo que Hacienda ya giró al IPV los 5 millones de la contraparte provincial. Esto permite esperar que la construcción de las viviendas pueda comenzar "cuanto antes", en la expresión del presidente del IPV, Carmelo Simó.
Estos fondos son independientes de los 462 millones que la Provincia espera recolectar a través de la constitución de un fideicomiso con vistas al levantamiento de otras 3.850 viviendas, trámite que voceros oficiales consideran "avanzado".
Entre los gobernadores que asistan el lunes estará Celso Jaque, convertido en promotor -por un lado- de una nueva coparticipación federal y -por otro- de la constitución de una "junta grande" de gobernadores que tenga trato directo con la Presidencia de la Nación, para destrabar el funcionamiento del Congreso durante los próximos dos años.
Jaque ha dicho que no asistirá "encolumnado" al encuentro con la Presidenta, pero la reunión en Olivos se producirá a 48 horas de iniciarse el mes de abril, cuando deberá pagar no menos de 40 millones de pesos de vencimiento de la deuda de Mendoza con la Nación. Y cuando la Provincia ya ha debido en 2010 cancelar entre 25 y 30 millones a raíz de que la Nación aún no ha firmado el Programa de Asistencia Financiera (PAF) que le permite al Gobierno mendocino "patear" hacia adelante estos pagos y refinanciarlos en condiciones más ventajosas.
La Nación, por su parte, aún no ha rubricado el PAF con ninguna provincia a la espera de una definición en el Congreso de la propuesta de coparticipación total del impuesto al cheque que propicia la oposición, que significaría una caída de ingresos por 10.000 millones para el Estado Nacional y una suba de casi 300 millones para Mendoza.
Las demoras en la firma del PAF originan en el tiempo nuevos vencimientos que Mendoza -como cualquier provincia endeudada con la Nación- debe ir respondiendo con fondos propios. Ya a fines de febrero nuestra provincia debió hacer frente por sí sola el pago de los 45 millones de pesos que vencieron (a principios de marzo) por una nueva cuota del Bono Internacional Mendoza 18.
Por ese motivo el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni viajó un vez más el martes pasado a Buenos Aires para intentar acelerar la firma del Programa de Asistencia Financiera, que permitiría refinanciar 400 de los 480 millones de pesos que vencen durante 2010, a razón de 40 millones de pesos promedio por mes.
Una firma del PAF a principios de abril (en una fecha cercana a la del año pasado) permitiría a Mendoza evitar el pago de los 40 millones que vencerán en el cuarto mes del año.
Además, marzo es un mes clave para las finanzas de la Provincia ya que -por un lado- concentra vencimientos como el del Bono Mendoza 18 y deudas con la Nación, a lo que se agrega el pago de los aumentos salariales acordados con los docentes (18 millones mensuales más) y en proceso de negociación con el resto de los gremios (salud, judiciales, administración central y otros) que se estima en 23 millones de pesos más por mes.
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