Conflicto urbano. Mestre mantuvo una charla con el secretario de Transporte, Alejandro Ramos, a quien le reclamó fondos para pagar la suba de los choferes. El funcionario nacional prometió una “respuesta” para la semana que viene.
Los 20 millones de pesos de anticipo anual que tendrá que poner la Municipalidad de Córdoba para cubrir el aumento de los choferes para levantaran el paro, lo seguirán como una “sombra” al intendente Ramón Mestre.
Ayer, intentó sin éxito arrancarle a la Nación la promesa de habilitar más fondos para completar la recomposición salarial a los trabajadores del volante. Incluso, desde Buenos Aires agendó nuevas entrevistas para la semana que viene para insistir con el pedido de un reparto de subsidios más equitativo para Córdoba.
Antes del paro, Mestre estaba decidido a no poner ni un peso de la comuna en los bolsillos de los choferes. Ello querían 1.370 pesos “por pera”, aunque desde la Nación habían llegado sólo 1.000. Pero tras las 72 horas de paro, el intendente no tuvo más remedio que dar marcha atrás y poner dineros municipales en el sistema (unos 20 millones de pesos). Por su parte, los empresarios de Coniferal y Ciudad de Córdoba pusieron, cada uno, 200 mil pesos por mes.
Por esta razón, Mestre viajó ayer a Capital Federal, luego de mantener una conversación con el jefe de Gabinete nacional, Juan Manuel Abal Medina. Así, por la tarde se habilitó una charla mano a mano con el secretario de Transporte de Cristina Kirchner, Alejandro Ramos, y el segundo de esa área, Edgardo Colombini.
Del encuentro, Mestre volvió con la valija vacía de fondos, pero cosechó promesas de que la Nación estudiará el caso de Córdoba. “Fue el intendente quien habló con Abal Medina, quien le dijo que fuera a Buenos Aires. Y después habló con Ramos y Colombini del tema de los subsidios. Le dijeron que era difícil”, confiaron desde el entorno del jefe municipal.
Desde el mestrismo también marcaron diferencias con sus antecesores, Luis Juez y Daniel Giacomino, al indicar que “ninguna de las dos anteriores gestiones logró lo que pudo ésta: que los empresarios pusieran plata”. La estrategia del intendente será insistir ante la Nación para que suba la cuota de fondos que llegan a Córdoba.
“Mestre tuvo que tomar la decisión de aumentar la tarifa o hacer esto (poner parte del dinero)”, contó uno de sus hombres.
La mayor crítica del radicalismo estuvo dirigida al ex intendente Giacomino, a quien cuestionan por haberles dejado “el costo político” de aumentar el pasaje de 2,50 a 3,20 pesos.
“Juez y Giacomino pusieron siempre el ciento por ciento de los subsidios”, cuestionaron.
En un comunicado de la Muni se informó: “(Mestre) pidió que se analice solucionar, de alguna manera, la despareja distribución de subsidios entre las distintas localidades.
El intendente planteó que es muy importante que se tenga en cuenta la situación de Córdoba, ya que el aporte efectuado por el municipio para solucionar el conflicto entre UTA y los empresarios compromete fondos que estaban destinados a otros fines”.
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Los números del acuerdo
Municipalidad. Aportará para el aumento de los choferes unos 20 millones de pesos anuales, lo que equivale a un 68 por ciento del total. Esa es la porción que pondrá como anticipo para cubrir los 370 pesos para cada chofer.
Empresarios. Pondrán el 32 por ciento restante para completar el aumento. Así, cada mes aportarán 200 mil pesos cada una de las empresas privadas (Coniferal y Ciudad de Córdoba). Los fondos de Tamse están dentro de las partidas municipales.
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Usuarios, enojados, no pagan el boleto
Molestos, enojados y cansados después de tres días consecutivos de paro, algunos pasajeros del transporte urbano se negaron ayer a pagar el boleto y, en varios casos, tuvo que intervenir la Policía. A tal punto, que anoche demoraron a un usuario en Caseros y Vélez Sársfield.
Uno de los hechos más resonantes sucedió en un colectivo de la línea A7. Un par de pasajeros de la transportista Ciudad de Córdoba se negó a pagar los boletos y el chofer tuvo que frenar la unidad frente a la Central de Policía, y pedir la ayuda de los efectivos. Pasó alrededor de las 8. “No te vamos a pagar. Perdí el presentismo culpa de ustedes”, le dijo al chofer uno de los pasajeros, muy molesto.
Finalmente, cinco policías subieron y los obligaron a abonar el boleto. “Yo sigo, pero con un policía de custodia”, dijo el chofer.
Las mismas escenas de tensión se vivieron en los barrios y en las paradas céntricas, donde algunos usuarios se hicieron sentir con insultos, quejas directas a los colectiveros por el malestar de haber tenido que pasar tres días sin contar con colectivos. Muchos repitieron que perdieron el presentismo y otros que gastaron el dinero “que no tenían” para viajar en taxis y, así, llegar a sus trabajos.





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