Cuatro equipos para la detección temprana de la sordera provistos por el gobierno nacional se encuentran fuera de servicio y deben ser enviados al proveedor a raíz de su mal funcionamiento.
"Nosotros empezamos a hacer estos estudios aún cuando no había salido la ley nacional 25414", sostuvo ayer la directora de Maternidad e Infancia, María Costas, al ser consultada por unos reclamos que llegaron a esta redacción por las dificultades para conseguir turnos para realizar estos estudios en recién nacidos. En la actualidad, la provincia dispone de tres equipos de "otoestimulación", uno en el hospital Centeno de General Pico, otro en el Centro Sanitario de Santa Rosa y el tercero en el Lucio Molas. El aparato del Centro Sanitario (ex Asistencia Pública) atiende a los pacientes que vienen del sur de la provincia mientras que en el Molas, el estudio se hace sobre todo a niños nacidos en ese lugar.
Hace poco más de un año, Nación envió cuatro equipos de última generación, pero ninguno de ellos está en funcionamiento, informó Costas. "Nos encontramos con que daban un porcentaje demasiado alto de resultados que obligaban a hacer un nuevo estudio. Eso nos preocupó pero después nos enteramos que los otros que entregó el gobierno nacional tenían el mismo problema, así que decidimos dejar de usarlos". Ahora, la provincia deberá remitir esos equipos a la firma que los proveyó para que ellos se encarguen de su arreglo. "Aparentemente, el problema es que están mal calibrados", comentó Costas. Esa mala calibración era la que producía un alto porcentaje de resultados anómalos.
El estudio para detectar problemas de hipoacusia en recién nacidos "es sencillo y muy rápido", comentó la médica. "La madre se sienta con el bebé en falda y se le colocan una especie de audífonos". Lo que hace el aparato es producir una estimulación que detecta si el aparato auditivo está bien desarrollado. "Hay bebés que no pasan el estudio pero ello no significa necesariamente que va a tener problemas de audición sino que el aparato todavía no se terminó de desarrollar". En estos casos, el estudio vuelve a realizarse a los 3 meses. "Lo que nos encontramos es que la mayoría de las veces nos daban que el bebé no pasaba el primer estudio. Ahí nos dimos cuenta que el problema era el equipo".
"En un reunión nacional nos explicaron cuál es el problema de estos equipos y ahora estamos en vías de enviarlos a Nación". Los aparatos fueron destinados a General Acha, Victorica y Eduardo Castex. El cuarto tenía como destino Guatraché, pero no llegó a ser enviado.
Turnos.
La obligatoriedad de realizar los estudios para la detección temprana de problemas auditivos fue establecida por la ley nacional 25414, a la que nuestra provincia adhirió por la ley 2488. "Nosotros empezamos a hacer estos estudios antes de que salieran esas leyes", remarcó Costas.
La directora aseguró que la falta de los equipos nacionales no ha complicado esta tarea ni ha dificultado a las personas del interior que tienen que venir a realizarlo en Santa Rosa. "Estamos haciendo entre 10 y 12 estudios por día, que son más de los nacimientos que tenemos", aseguró. "Si alguien tiene problema para conseguir el turno, es un problema de comunicación, no de falta de turnos", aclaró la directora. "Porque si hay alguien que le pone pilas, y que realmente hace su tarea desde el amor, son los fonoaudiólogos".
En esta redacción se escucharon reclamos por las complicaciones que suelen tener las familias del interior para concretar este estudio en alguno de los tres aparatos en funcionamiento.
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