En su regreso al club que lo vio nacer, el delantero reventó la red e hizo explotar al Coloso del Parque. Marcos Cáceres, Lucas Bernardi y el Gringo Heinze encienden la pasión leprosa.
Con Scocco a la cabeza, los viejos muchachos de Newell's demostraron ayer en la cancha que llegaron al club para dar lo mejor y sin dudas marcan la diferencia en el achatado fútbol argentino. Y eso que todavía falta la magia de Maxi Rodríguez que se recupera de un esguince en la rodilla.
Lucas Bernardi, que no tiene nada que demostrar, jugó su partido 200 con su habitual lucidez para comprender el juego y manejar los hilos del mediocampo. El jugador que delineó el camino del regreso de otros ídolos leprosos fue homenajeado y aplaudido por todo el estadio.
Marcos Cáceres con su cabezazo al gol, sus buenos cierres en defensa y el ida y vuelta durante todo el partido se destacó al igual que el Gringo Heinze que desplegó su impecable figura, su voz de mando y su jerarquía por el fondo leproso.
El Coloso fue una fiesta porque el rojinegro ganó con contundencia y sin sufrir, porque supo sobreponerse a las complicaciones del juego como fueron las expulsiones, porque mantiene el arco en cero desde que inició el torneo y porque ya mandó a la cancha a sus flamantes incorporaciones y todos cumplieron con buen rendimiento. Además se trepó al lote de los punteros y avisó que lo tengan en cuenta entre los candidatos a pelear el título.
Las imágenes que acompañan esta nota reviven los mejores momentos del triunfo en el Coloso ante San Martín de San Juan por 2 a 0. Mirá las fotos.

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