Sin haber ocupado nunca un cargo, sin tener relación con la prensa, y sin manifestarse como posible postulante en el futuro, Máximo Kirchner es, a los 34 años, una figura trascendente de la política argentina. Escribe su historia desde las sombras, pero hay quienes aseguran que saldrá a la luz. El contexto del hijo K
Líder en la sombra de La Cámpora -no hay decisión relevante de la organización juvenil que le sea ajena-, recluido en Santa Cruz y dedicado a custodiar la fortuna inmobiliaria familiar, el primogénito de los K gana un protagonismo cuya coronación es una incógnita.
Máximo suele aducir entre los suyos que ayuda a su madre pero no piensa en cargos. Está abarrotada la política vernácula de dirigentes que han expresado negaciones para luego terminar como “elegido” frente a la imposibilidad de decir que no al mandato de los muchachos o de los superiores.
El senador Aníbal Fernández alimentó especulaciones al resaltar las virtudes del chico en un programa radial. “Es un pibe de un nivel de ubicación superlativo. Es un militante que se ha ganado el derecho a opinar tantas veces como nosotros. Conduce una agrupación que es muy importante, con unos cuadros políticos impresionantes”, dijo el ex jefe de Gabinete nacional.
A las pocas horas algunos ya veían a Máximo como cabeza de lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires para las elecciones de 2013. Sería, a ojos de ultrakirchneristas, el paso previo para la sucesión 2015. Tanto apuro obliga a cualquiera a desterrar esas hipótesis. Fue el mismo Fernández quien salió a parar la pelota, a la vez que negó el recurrente trascendido de una posible modificación de la Constitución.
Voces de La Cámpora no niegan ni ratifican, sólo exaltan virtudes y esconden falencias del hombre que incursionó en las carreras de periodismo y abogacía pero no llegó a culminarlas. “Es un gran compañero, militante, muy comprometido con el proyecto desde siempre. Tuvo en todo momento una participación muy activa, y el tiempo dirá desde qué lugar seguirá contribuyendo para el proyecto”, repiten en la agrupación.
“Tiene mucha capacidad e inteligencia y muchas aptitudes; tiene mucho para aportarle a la política argentina”, exacerbó un funcionario ante La Tecla.
Máximo escribe su historia desde las sombras, pero hay quienes aseguran que saldrá a la luz, ya sea por deseo propio o por necesidad del espacio. Muy probablemente su nombre aparezca en alguna boleta, quizá muy pronto, a lo mejor por un distrito lejano a su natal y querida Santa Cruz.


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