El hijo de la Presidenta, que acaba de cumplir años, prepara el desembarco en Buenos Aires y ya trasladó su guardarropa. Madre versus novia.
Lo cierto es que en La Cámpora ya hablan del eventual traslado del heredero, en un principio a la Quinta de Olivos. Es el sueño de Cristina Fernández de Kirchner, quien estaba esta semana en Santa Cruz y hace rato pretende que su hijo la acompañe en el día a día porteño.
El anhelo de Cristina tenía a María Rocío García, su nuera, como principal barrera. La novia de Máximo no quiere abandonar Río Gallegos y resiste la mudanza. En la capital santacruceña, donde Máximo festejó su cumpleaños el jueves 16 junto a su madre y los suyos, se siente a salvo del acoso de los periodistas.
En el entorno presidencial relacionan el eventual desembarco con la avanzada de su agrupación "La Cámpora" en el organigrama del Gobierno. Las nuevas y mayores obligaciones acelararían los tiempos del cambio de domicilio a Buenos Aires. Hasta ahora, el hijo de Cristina hacía viajar al sur a los dirigentes de la juventud kirchnerista para delinear los temas más delicados. ¿Máximo habrá decidido mudarse para poner algo de orden?


Comentá la nota