La máxima entrega: Cristina Kirchner festeja el pago a fondos buitres

Hoy anunciará el pago del último vencimiento del Boden 2012. Radiografía de otro saqueo
La presidenta Cristina Kirchner hoy realizará una nueva puesta en escena, e intentará hacer creer que un millonario pago a fondos buitres, que hacen turbios negocios con la usura y con el dinero que es de todos los argentinos, es un acto de independencia económica. Concretamente, Cristina encabe-zará el acto por el 158° aniversario de la creación de la Bolsa de Comercio porteña, donde anunciará el décimo y último pago del Boden 2012 con reservas internacionales del Banco Central. Un anticipo de lo que se dirá es el eslogan que está difundiendo el ministro de Economía, Hernán Lorenzino: “Sin deuda, somos más libres”. Una gran mentira.

El pago implicará unos 2.300 millones de dólares, suma de dinero que permitiría, en caso de haber una decisión política de dejar de favorecer a la patria financiera, constituir un importante fondo para hacer frente al escenario de recesión económica, agudizado por la decisión oficial de imponer un cepo cambiario y frenar las importaciones, ya que se está rascando la olla en busca de los dólares para hacer frente a estos pagos.

Por ejemplo, con 2.300 millones de dólares se podría otorgar 5.244 créditos a tasa cero por 2 millones de pesos cada uno para fomentar la producción, crear empleo genuino y garantizar una inversión que permita hacer frente a una inflación que está destruyendo el poder adquisitivo de la clase media y los sectores productivos. Pero, como el Gobierno sigue el camino contrario, y no tiene la más mínima intención de fortalecer el aparato productivo, está recurriendo a una emisión descontrolada, cuyo único efecto es aumentar aún más las expectativas inflacionarias (ver página 5).

También permitiría solucionar la crisis de los hospitales públicos, donde ni siquierahay sueros para hacer operaciones (ver página 6).

“Con este pago, se da una escandalosa trasferencia de recursos para favorecer al sector financiero, a costa del sector productivo. Se están sacando los dólares que requiere la economía real a cambio de nada, porque ni siquiera se le está facilitando el acceso al crédito internacional al país”, afirmó el exdiputado Mario Cafiero, un estudioso de los oscuros manejos que se tejieron en torno a la deuda pública en nuestro país durante las últimas décadas. Y agregó: “Esta masa de recursos permitiría hacer frente al escenario de crisis caracterizado por una presión fiscal muy fuerte, la inexistencia de un sistema de créditos accesibles al sector privado para fomentar la inversión y una extranjerización de la economía que lleva a que las multinacionales, ante la crisis internacional, tampoco estén invirtiendo”.

El Boden 2012 corresponde a los depósitos atrapados en el llamado “corralón” y se emitieron en 2002 durante la presidencia de Eduardo Duhalde, tras la confiscación de los depósitos en dólares de los ahorristas, por lo que el Gobierno dará una atención especial al pago de la última cuota, mañana.

La emisión de este título público fue ampliada numerosas veces entre 2005 y 2006, durante la presidencia de Néstor Kirchner, por unos 5.400 millones de dólares, la mayoría suscripta en forma directa por el gobierno del mandatario venezolano Hugo Chávez.

Buitres

Ahora bien, sólo una pequeña parte de estos bonos, aproximadamente un 25%, está en manos de ahorristas. La gran mayoría se encuentra en manos de fondos buitres. El último pago de intereses y amortización del Boden 2012, emitido en febrero de 2002, insumirá unos recursos que el Gobierno tomará de las reservas del Banco Central, metodología que comenzó a usar en 2010 mediante el denominado fondo del desendeudamiento.

El Gobierno utilizó hasta 2011 las llamadas reservas de libre disponibilidad para pagar deuda externa, es decir, la porción de las reservas internacionales que se ubicaban por encima de la base monetaria, pero precisamente esos recursos se agotaron en noviembre de ese año. De todos modos, el fondo del desendeudamiento para este año, por unos 5.700 millones de dólares, fue aprobado en el proyecto de presupuesto 2012, aunque no podía ser constituido porque la Carta Orgánica del Banco Central lo impedía.

La administración nacional decidió entonces modificar la Carta Orgánica, dejó sin efecto el concepto de “libre disponibilidad” y puso en manos de los directores de la entidad la evaluación del “nivel óptimo” de reservas internacionales. Tras la modificación de la norma, los directores de la autoridad monetaria autorizaron el giro de reservas al Tesoro, y gracias a esto el Gobierno podrá tomar de la entidad los fondos necesarios para cancelar el Boden 2012.

Una historia de cambios

Los pagos de intereses y capital del Boden 2012 insumieron al Estado unos 19.600 millones de dólares desde su emisión, y se calcula que sólo un cuarto de los títulos están en poder de los ahorristas confiscados en 2002.

Este bono soberano, diseñado por el equipo de Roberto Lavagna, entonces ministro de Economía del presidente Eduardo Duhalde, sirvió al Estado para compensar a quienes tenían depósitos en moneda extranjera -en plazos fijos y a la vista- y quedaron atrapados tras la salida de la convertibilidad. Los ocho vencimientos de capital de este bono soberano fueron pagados en su totalidad por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, ya que comenzaron a abonarse el 3 de agosto de 2005, y representaron fuertes erogaciones presupuestarias.

Entre 2005 y 2006, el gobierno de Néstor Kirchner amplió quince veces la emisión del Boden 2012, por unos 5.400 millones de dólares, la mayoría suscripta directamente por Venezuela.

Qué se podría hacer con el dinero destinado a los buitres

Construir 104 mil viviendas oficiales (a $ 100 millones cada una)

Construir 20 hospitales de alta complejidad, o aumentar en un 50% los salarios a docentes, médicos y policías

Construir 104 escuelas, equipadas con los mejores materiales (a $ 100 millones cada una)

Pymes: otorgar 5.244 créditos a tasa cero por $ 2 millones cada uno para fomentar la construcción

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