Calderón pidió que se retomara la restricción de rifles de asalto
"Comprendo lo sensible que resulta esta cuestión, pero le pido al Congreso que nos ayude y que comprenda cuán importante es para nosotros [que se termine la posibilidad de que, a lo largo de la frontera, prácticamente cualquier persona pueda comprar el arma que quiera]", dijo Calderón, ante ambas cámaras.
"Respeto y admiro la Constitución estadounidense y comprendo que el propósito de la Segunda Enmienda es garantizar que los ciudadanos puedan defenderse a sí mismos y a su nación, pero muchas de esas armas no están llegando a manos de estadounidenses honestos, sino que miles [de ellas] están acabando en las manos de criminales", denunció.
Cálidamente aplaudido a lo largo de toda su intervención, Calderón logró, sin embargo, irritar a la oposición republicana con la cuestión de las armas y con sus renovadas críticas a la legislación migratoria de Arizona, que pone a los inmigrantes mexicanos en la mira. "Estoy fuertemente en desacuerdo [con una legislación que] no sólo ignora la realidad [migratoria en la zona fronteriza, sino que además introduce la] terrible idea [del prejuicio racial]", insistió el visitante. La norma en cuestión fue aprobada por el gobierno regional republicano y permite detenciones policiales de personas "sospechosas" de ser inmigrantes sin papeles.
Los republicanos reaccionaron indignados. "Fue un comportamiento inapropiado", acotó el senador republicano Orrin Hatch. "Es decepcionante que el presidente de México decida criticar al estado de Arizona, al opinar sobre un tema de política interna estadounidense durante un viaje que buscaba reafirmar la relación bilateral??, sentenció el ex candidato presidencial John McCain.
Fuentes diplomáticas consultadas por La Nacion pusieron en duda que el incidente pudiera tener impacto en la estratégica relación bilateral entre ambos países. Más bien, al contrario, la interpretación que se dio fue que la tormenta fue una suerte de licencia para que cada uno de los involucrados hablara para su propio público.
Tanto fue así que, ayer mismo, mientras Calderón cuestionaba la ley, la ex candidata a la vicepresidencia, Sarah Palin, aparecía por televisión para pedir a todos los gobiernos regionales de la zona fronteriza con México que "emulen y adopten" la legislación de Arizona.

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