Así lo definió el secretario de Ambiente de la Nación, Juan José Mussi, respecto de la contaminación de la cuenca Salí-Dulce por parte de empresas tucumanas. El funcionario nacional afirmó que “nadie quiere ir contra el desarrollo, pero se debe hacer de manera sustentable”. Visitó la planta de Papelera Tucumán.
Mussi dijo que sigue de cerca la situación del embalse Río Hondo a través de “permanentes diálogos con el gobernador Zamora”, y adelantó: “Vamos a comenzar una tarea distinta, desde la Secretaría, vamos a mediar para tratar de consensuar, para que desde ambas provincias se realicen los trabajos que hay que hacer, así que creemos que vamos a llegar a buen término”.
En ese sentido, el funcionario sostuvo: “En estos días vi que se clausuró un ingenio grande en Tucumán, lo que muestra una voluntad de no aflojar en este tema; nadie quiere atentar contra el desarrollo, nadie quiere atentar contra las fuentes de trabajo, el tema es que ese desarrollo se haga de manera sustentable; es decir, que una empresa invierta está bien, que genere trabajo está todavía mejor; pero que esa inversión, esas ganancias y esos trabajos no perjudiquen al resto de la sociedad”.
Mussi explicó: “Durante mucho tiempo no se hizo nada, pero lo importante es que comencemos a hacerlo y yo creo que en ese espacio está la voluntad del Gobierno de la nación y de la Presidenta”.
En lo que se refiere a la judicialización de la problemática de la contaminación generada principalmente por los ingenios, señaló: “Nosotros tratamos de que los procesos no se judicialicen, por una razón elemental: porque para resolver los problemas están los poderes políticos y lo más importante de esto es que los poderes políticos se pongan de acuerdo para poder resolver”.
“No es bueno que el Poder Judicial, que no tiene ningún interés en gobernar, termine gobernando; así que nosotros tenemos que tratar de lograr todos esos consensos para que se termine con esa judicialización y que podamos arreglar las cosas en este espacio”, agregó el secretario de Estado.
Mussi manifestó que los recursos que llegan desde el Gobierno nacional, “son recursos de la gente, es plata de los ciudadanos que pagan sus impuestos y ese recurso tiene que llegar a un buen término y cumplir con el destino para el cual fue acordado”.
Asimismo remarcó: “No queremos que se cierren empresas, pero también hay que ponerles un límite”.
“Yo soy médico y lastimar el medio ambiente es atentar contra el medio ambiente es atentar contra la salud de la población, eso es un delito, y nosotros interpretamos que no se debe llegar a ese lugar, hay que tratar de hacer lo que no se hizo, que se comience a hacer con seriedad, con plazos”, insistió.
En la misma línea de pensamiento, apuntó: “No se puede corregir en un año lo que no se hizo durante mucho tiempo, pero sí acordando plazos para que todo el mundo vaya cumpliendo y para que el trabajador que está dentro de la empresa trabaje de manera saludable y que el ciudadano que está afuera no reciba las consecuencias de un vuelco indiscriminado y contaminante”.
Asimismo insistió, como lo hizo durante su última visita a la ciudad de Las Termas, que los plazos que manejan para que se comiencen a notar esos cambios van de los “12 a 36 meses”.
El funcionario indicó: “Nos parece bárbaro que clausuren una empresa, pero no porque la cierren, sino porque da la pauta de que el que está en infracción, el que no cumpla con las normas, no puede continuar trabajando”.
Por último, señaló que se comprometió con los gobernadores de Santiago y Tucumán “para que nos sentemos las veces que sea necesario y comencemos a trabajar en un programa serio para las dos provincias, además estoy convencido de que lo vamos a poder lograr”.l

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