Nada hacía suponer hace sólo tres meses que nuestra estación marítima tuviese en poco lapso un cambio de situación tan significativo. Un trimestre atrás hasta se barajó la eventualidad de que no se pudieran pagar los sueldos de los empleados del ente por falta de recursos.
Una serie de situaciones –fortuitas y otras generadas- permitieron revertir aquel panorama para observar hoy al gigante nuevamente despierto.
No se podrá negar que Puerto Quequén ha tenido desde sus orígenes, y sigue teniendo hoy, un fuerte impacto sobre la realidad socio- económica local. Es una pieza indispensable de la trama del distrito, de su historia, de sus señas de identidad, lo que también puede explicar las frecuentes colisiones entre el desarrollo de la actividad portuaria y el desarrollo urbano que definen la cotidiana realidad entre ciudad-puerto.
En relación a su potencialidad, se ha producido su resurrección, fundamentalmente por el fenómeno de la soja y los embarques de trigo finalmente exportables, aunque no en la proporción deseada por los productores. En el término de noventa días la operatoria estableció una serie de récords históricos en cuanto a exportaciones y, a partir de entonces, el horizonte comenzó a verse con optimismo.
El crecimiento de las operaciones portuarias volvió a reactivar el sector laboral, y se reabrieron las oportunidades para cientos de necochenses que, directa o indirectamente, están vinculados con el quehacer portuario.
En una encuesta difundida hace pocos días por el intendente Daniel Molina, que realizó el Ministerio de Trabajo de la Provincia junto al municipio, se le adjudicó al “efecto soja”, y por la dinámica registrada en el puerto, la merma de 5 puntos en el desempleo con relación al año anterior.
En 2009 el indicador señalaba que Necochea tenía un 14% de desempleados, mientras que en la actualidad ese registro indica que hay 9% de gente sin empleo.
En tanto, el pasado 11 de agosto en el despacho del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se firmó un acta de acuerdo que puso fin a un juicio emblemático de más de una década de antigüedad entre el Consorcio de Gestión, Terminal Quequén, la Nación y Provincia, respecto de la cantidad y del sujeto acreedor al cánon de la concesión de los elevadores de la ex Junta Nacional de Granos.
Por ese acuerdo las arcas del consorcio, que ya habían empezado a recuperarse por el creciente ritmo de exportaciones, recibieron el ingreso de aproximadamente $ 8.000.000, que se encontraban depositados judicialmente a raíz del mencionado juicio.
También posibilitará que el Consorcio comience a percibir el canon por la concesión del elevador a la mencionada terminal, lo que significará para el ente portuario un ingreso extra de más de $ 1.500.000 anuales, hasta el fin de la concesión en 2022.


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