Tenía 24 años y el viernes a la noche recibió un disparo en la cabeza cuando trató de evitar que dos delincuentes robaran en la estación de servicio del barrio 13 de Diciembre a la que había ido a cargar nafta. Era hijo de un suboficial de policía y se desempeñaba en la planta de Verificación del Automotor.
“Te fuiste siendo un héroe, todo un hombre al servicio de la comunidad por la cual distes tu vida. Es mucho el dolor que se siente, ahora esperamos justicia”, claman en las redes sociales los familiares de Nelson Godoy, el cabo de policía que falleció en los primeros minutos de la madrugada de ayer en la Clínica del Valle, luego de haber permanecido durante más de 24 horas en un coma irreversible, tras ser baleado en la cabeza en medio de un asalto sobre las 22:15 del viernes.
Godoy, tenía 24 años y era oriundo de la localidad de Río Senguer. Había decidido sumarse a la fuerza policial de Chubut siguiendo los pasos de su padre Miguel, suboficial de policía que presta servicios en Comodoro Rivadavia.
Hace poco, Nelson había sido padre de un bebé prematuro con algunas complicaciones de su salud, por lo que sus amigos recuerdan que “tuvo que lucharla mucho”.
Desde su ingreso a la fuerza, el policía fallecido ayer prestó servicios en la Seccional Tercera de Comodoro Rivadavia. Luego el oficial Omar Martínez, responsable de la Planta de Verificación del Automotor de esta ciudad, solicitó que se sumara al trabajo en esa división ante la capacidad y responsabilidad que mostraba.
Martínez también había entendido que Godoy necesitaba mayor disponibilidad horaria para estar al lado de su hijo y en la planta lo tendría. “Era un empleado joven, en su primer jerarquía de cabo, una persona muy inteligente, con muy buena comprensión, muy hábil en su trabajo”, lo definió su jefe en diálogo con Diario Patagónico.
VOCACION DE POLICIA
Godoy se desempeñaba como verificador y mostraba predisposición por el trabajo, incluso viajaba periódicamente a Sarmiento a verificar automotores ante la falta de una planta policial en esa ciudad.
Según su jefe, fue la vocación policial la que llevó a Godoy a interceder el viernes por la noche en el asalto de la estación de servicio, lejos de las funciones que hacía. “Un pibe de 24 años, con toda una vida por delante, no dudó en arriesgar su vida, completamente ajeno a su trabajo habitual, muy lejos de donde trabajaba. Pero nosotros somos policías las 24 horas, debemos luchar contra la delincuencia”, reflexionó Martínez.
“El ni bien escuchó un disparo, se bajó del auto, sin información, porque él iba a cargar combustible, estaba ajeno a la situación, y se encontró con la muerte. El tuvo la oportunidad de quitarle la vida al delincuente. Sin embargo, apeló a reducirlo solamente y el delincuente, lo mató a sangre fría” se lamentó el oficial.
Hoy el crimen de Godoy, el vigésimo tercer homicidio registrado en Comodoro Rivadavia en lo que va de este año, enluta a la familia policial. Ayer desde las 16 sus restos eran velados en una cochería de la zona céntrica y hoy a las 9:45 serán inhumados en el Cementerio Oeste.
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