El bebé murió al menos de dos golpes

El bebé murió al menos de dos golpes
Lo reveló ayer el médico forense que le realizó la autopsia al niño por cuya muerte están acusados su padre y su madre. Ante los jueces, la mujer rompió el silencio: "Amaba a mi hijo", afirmó. El juicio por el hecho ocurrido en 2011 en esta ciudad comenzó ayer, luego de haber sido postergado por la ausencia de un defensor oficial.
La muerte de Francisco, por la cual están acusados sus padres, no fue un accidente. De todos modos, aún no existe precisión sobre cuándo el bebé de casi cuatro meses recibió los golpes en la cabeza que lo mataron.

Así se desprende del testimonio que ofreció el médico forense que le practicó la autopsia el 13 de septiembre de 2011 a las 16.30.

El especialista fue uno de los siete testigos que declararon ayer ante la Cámara Criminal Segunda, después de una interrupción insólita e inesperada: el pasado 16 de octubre no hubo nadie que defienda a la madre del chiquito, Inti Rayen Paillalef. Por este motivo, el juicio fue suspendido y retomado ayer. Las partes presentaron el caso y dieron la palabra a los testigos.

Antes, la madre rompió el silencio (ver recuadro).

La mujer acusada es una paciente psiquiátrica desde los 17 años y está imputada por el delito de homicidio agravado por el vínculo.

Pasó mucho tiempo internada en Salud Mental del hospital Castro Rendón y desde hace más de un año se encuentra detenida en la Unidad 16. También está acusada su ex pareja, Claudio Inostroza, pero él está en libertad.

El 13 de septiembre de 2010, Inti trasladó a Francisco en una ambulancia hasta el hospital Heller, y allí los médicos constataron que había muerto, a pesar de los esfuerzos que realizaron para reanimarlo.

Un médico pediatra que contuvo a sus padres en ese momento dijo ayer que la mujer estaba “muy angustiada, desorientada, no entendía muy bien lo que pasaba. Refería a que lo había encontrado azul y sin respirar. Lloró y habló de su fe en Dios”.

Una testigo psiquiatra indicó que en ese momento no hubo brote psicótico, que la encontró estable. Estaba medicada y bajo tratamiento.

No obstante, para la defensa de Inti no se descarta que haya pasado por esa situación poco antes, dado que el brote puede durar un mes, un día o pocas horas, dependiendo del caso y los factores que influyen.

Claudio llegó poco después al hospital y, según el médico pediatra que declaró, también “tuvo una reacción de llanto y desesperación. Preguntaba qué le había pasado”.

De muerte dudosa pasó a ser violenta cuando al realizarle la autopsia se descubrió que tenía seis fracturas en la cabeza.

Los golpes

Para el médico que lo examinó en el gabinete forense de la Justicia, al menos recibió dos golpes con violencia, inercia y velocidad, contra una “superficie lisa, roma y amplia”.

La muerte se habría producido entre 12 y 16 horas antes de la autopsia, es decir, entre la 1.30 y las 4.30 de la madrugada; y como no murió en el acto, tuvo un período de sobrevida no mayor a las 24.

Todas las lesiones fueron en la cabeza, aunque el cuerpo del bebé también habló de otras extemporáneas a su muerte.

Desde que nació hubo un seguimiento periódico en el hospital Heller, donde se evaluaba no sólo su salud sino los cuidados que le daban.

Lo que llamó la atención del pediatra que atestiguó fue una fractura en una pierna. “Uno siempre sospecha de maltrato infantil en estos casos”, expresó.

Incluso otros testigos referenciaron la existencia de callos en la clavícula y en la tibia, por supuestas quebraduras.

De violencia también habló una asistente social que atendió a Inti el día que llegó con su bebé muerto al hospital. Dijo, por ejemplo, que Inostraza le confesó una vez ser un “hombre violento”.

Las agresiones rodeaban a la familia y al parecer eran mutuas en la pareja.

Una situación de gran vulnerabilidad social y económica los atravesaba en el seno de una precaria vivienda emplazada en el sector El Zanjón, ubicado en el Loteo Social.

La próxima audiencia será el lunes al mediodía, frente al tribunal que integran Héctor Dedominichi, Florencia Martini y Mario Rodríguez Gómez. Gustavo Vitale defiende a Paillalef, y Pedro Telleriarte a Inostroza. La fiscal es María Dolores Finochietti.

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