Murió un peón al caer en el pozo de un molino en Jagüel del Monte

Un joven de 30 años, pocero de profesión, falleció ayer trágicamente al caer en un pozo para un molino de agua, de unos 50 metros de profundidad. El accidente fatal ocurrió cuando se rompió el guinche con el que lo estaba izando -desde el fondo de la perforación- otra persona que lo estaba ayudando en sus tareas.
El infortunado trabajador fue identificado como José Luis Alfonso, de 30 años, oriundo de Victorica. El lugar donde encontró la muerte fue el establecimiento rural "El Mediodía", propiedad de Rolando Kenny, ubicado a 60 kilómetros a sudoeste de Telén y a 35 kilómetros al noroeste de la Escuela Hogar de Jagüel del Monte.

Rescate.

Hasta el lugar viajaron los bomberos de la Unidad Regional I de la Policía, con asiento en Santa Rosa, y también personal de la División Criminalística de esta capital. El accidente ocurrió a las 9. Hasta el lugar también habían llegado efectivos de la Comisaría de Telén y de la Departamental de Victorica.

Casi siete horas después, pasadas las 16, los rescatistas pudieron retirar, ya sin vida, al trabajador. Al cierre de esta edición el cadáver se encontraba en la morgue santarroseña, donde le estaban realizando la autopsia.

Para llegar al establecimiento rural, los efectivos santarroseños recorrieron 180 kilómetros, 35 de los cuales fueron por camino de ripio. Se trata de un tramo de 20 kilómetros sobre la ruta 14, al oeste de Jagüel del Monte, y otros 15 kilómetros por un camino rural en dirección norte.

Pocero de familia.

Alfonso era miembro de una familia de la zona del oeste, dedicada al mantenimiento de los molinos en los establecimientos rurales del oeste. Estaba en pareja y era padre de un niño de 3 años.

En un primer momento circularon versiones que adjudicaban el accidente a un desmoronamiento del pozo, pero con el correr de las horas, fuentes oficiales informaron que el problema fue el guinche, en momentos en que el joven estaba siendo izado por otra persona, justo después de trabajar en una cañería. Las fuentes explicaron que el joven había descendido sentado en una hamaca de pocero, con siete metros de caño y un cilindro.

Según las fuentes policiales, el pozo tenía sesenta metros de profundidad y doce metros de agua. Por la muerte del pocero se abrió una causa judicial caratulada "Averiguación por causales de muerte", a cargo de la fiscal de Victorica, Alejandra Moyano.

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