Murió Bussi, símbolo de la más sangrienta represión en el país

Falleció por una descompensación multiorgánica. Sentenciado a reclusión perpetua cumplía su condena en un country de Tucumán. Anoche fue despedido en una ceremonia íntima y sus restos eran trasladados a Pilar, Buenos Aires.

El represor Antonio Domingo Bussi falleció ayer en Tucumán a raíz de una falla “multiorgánica” luego de que en las últimas semanas experimentase un deterioro general a raíz de problemas cardiovasculares y pulmonares.

Por decisión familiar, los restos de Bussi serán trasladados a la localidad bonaerense de Pilar, donde serán velados y luego enterrados sin uniforme militar.

El ex gobernador de Tucumán falleció a las 16.50, a los 85 años y por una “falla multiorgánica”, confirmó a los periodistas su médico de cabecera, Ramiro Castellanos.

El fallecimiento se debió a un deterioro general por serios problemas cardiovasculares y pulmonares, con parálisis renal y hepática y un estado comatoso e inconsciente desde el martes por la tarde.

En los últimos meses estuvo reiteradamente internado en el Instituto Privado de Cardiología, donde se produjo el deceso, por las afecciones que fueron minando su salud y obligaron a la Justicia (luego de comprobaciones hechas por peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación) a ausentarse de procesos por violaciones a los derechos humanos, como el caso del asesinato de Margarita Azize Weiss y Juan Carlos Aguirre, que comenzó precisamente el último miércoles en los tribunales federales de la provincia.

Por decisión de la familia, los restos del dos veces mandatario de Tucumán (la primera entre 1976 y 1977, en el comienzo de la dictadura; y la restante en democracia, entre 1995 y 1999) fueron trasladados de inmediato a la localidad de Pilar, en la provincia de Buenos Aires.

En ese lugar se concretará el velatorio y la inhumación del cuerpo en un cementerio privado del lugar, donde vive su hija Claudia, en cuyo domicilio cumplió prisión preventiva durante el juicio por la desaparición del ex senador peronista Guillermo Vargas Aignasse en 1976.

Por esta causa, fue condenado a cadena perpetua en 2008 y a la pérdida de su rango de general (el fallo está firme).

A raíz de esta sentencia, no podrá ser velado ni enterrado con su uniforme militar. Fuentes de la familia Bussi aclararon que no se solicitó nunca al gobernador, José Alperovich, el permiso de uso del Salón Blanco de la Casa de Gobierno para velar los restos como le podría haber correspondido por haber sido mandatario provincial.

“Hemos acordado con los médicos no hacerle tratamientos invasivos: no dializarlo ni ponerle respirador artificial, porque no tiene sentido extender la agonía. Quedó en manos de Dios. Estamos toda la familia a su lado, acompañándolo”, había asegurado en la tarde del miércoles uno de sus hijos, el legislador provincial Ricardo Bussi.

Los rumores sobre su muerte se repitieron en varias ocasiones, pero se confirmaron en horas de la tarde de ayer, de boca de su hijo.

La política

Bussi dejó el cargo de interventor en 1980 con fama de hacedor entre sus simpatizantes. Por eso, en 1987, se convirtió en diputado provincial. Luego de esa elección, se convirtió en un referente político de la provincia.

En la siguiente elección, Bussi se presentó como candidato a gobernador, pero fue superado por Ramón “Palito” Ortega, aliado del entonces presidente Carlos Menem.

Cuatro años después, en 1995, logró su objetivo: fue electo gobernador, pese a estar incriminado en causas judiciales por crímenes de lesa humanidad.

La gobernación de Bussi fue blanco de muchas críticas. Acorralado por el gremialismo y ante un fuerte deterioro de la economía, fue acusado de peculado y hasta suspendido por la sustanciación de un juicio político.

Fue suspendido en sus funciones por dos meses en 1998 acusado en la Legislatura de haber ocultado su patrimonio por no haber declarado oficialmente los fondos existentes en el banco Credit Suisse; no prosperó el juicio político para destituirlo porque no se llegó a los 2/3 de los votos.

En una osada jugada política, intentó aproximarse a sectores liberales y luego pasó a promover el proyecto re-reeleccionista de Menem. En 1999 propuso como candidato a gobernador a su hijo Ricardo, pero éste fue derrotado y Tucumán volvió a tener un gobierno peronista

En esas mismas elecciones, Bussi fue electo diputado nacional. Pero nunca pudo asumir su banca, porque el cuerpo le rechazó su diploma. l

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