Una mujer de 69 años falleció al ser embestida por un automovilista en ese camino. En 2010, un hermano de la víctima perdió la vida en esa misma ruta.
María Catalina Olmos se llamaba esa mujer, tenía 69 años, dos hijos y vivía con su esposo en un lote de Villa Palacio, en Caucete, contó Godoy. El 25 de julio de 2010, la tragedia golpeó a la mujer y su familia: esa noche, su hermano Santos Olmos (63) circulaba hacia el Norte por ruta 270 y en inmediaciones de calle Oviedo, en Caucete, fue atropellado desde atrás por un Ford Ka que guiaba Luis Ibáñez (23). El ciclista sufrió serias heridas y murió camino a un hospital.
“Desde ese día mi madre siempre nos aconsejaba que tuviéramos mucho cuidado cuando anduviéramos por la calle. Nunca pensamos que le podía pasar una cosa así, encima andábamos medios bajoneados porque ayer (por el jueves) falleció una prima mía” por una enfermedad, comentó Godoy.
Ayer a las 8.30, Catalina fue a un almacén a comprar un poco de verdura para el almuerzo porque quería comer temprano para asistir al velorio de su sobrina en 25 de Mayo. El ama de casa compró las cosas y emprendió el regreso a su vivienda por la banquina Oeste de ruta 270, pero nunca llegaría. Cuando la mujer caminaba hacia el Sur por esa ruta caucetera, fue embestida desde atrás por un Ford Falcon a unos 400 m al Norte de calle Divisoria. Ese rodado era conducido en el mismo sentido por Sergio Rolando Quiroga (47), quien viajaba a 25 de Mayo a ver un pariente, informaron en la Comisaría 9na.
Lo concreto es que tras el impacto, Olmos quedó tendida en banquina sin vida y Quiroga detuvo su marcha unos metros más adelante, indicaron las fuentes. Ayer, los pesquisas a cargo del caso esperaban los resultados de las pericias de Criminalística para determinar cuáles fueron los motivos que desencadenaron la tragedia.
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