La pequeña de apenas 1 año y tres meses, en un descuido de su madre, se dirigió hacia la parte trasera del lote donde funciona un taller mecánico. En ese momento, el conductor de una camioneta hizo marcha atrás, no la vio y la aplastó. Murió en el Hospital de Niños.
Cuando se dieron cuenta, el mismo Ramírez se encargó de trasladarla junto con su madre a la pequeña Candela hasta el Servicio de Urgencia del Hospital Marcial Quiroga, pero debido a la gravedad de las lesiones (traumatismo encéfalo craneano grave y politraumatismos severos) fue trasladada hasta el Hospital de Niños Juan Carlos Navarro, donde, pese a los cuidados intensivos, falleció alrededor de las 2.00, destacaron desde la Seccional 13, de Rivadavia.
La reacción de los vecinos
El fatal accidente se produjo en calle Hipólito Yrigoyen al 1140 sur, en Rivadavia, donde hay otro pequeño departamento y el taller en el fondo, destacaron fuentes consultadas.
Algunos vecinos indignados trataron de hacer justicia por manos propias e habrían intentado prenderle fuego al taller. Después de varios minutos la calma volvió al lugar pero la presencia policial se mantuvo expectante en el lugar, señalaron desde la Seccional 13, al mando del comisario Julio Coria.
Ramírez quedó demorado en la Comisaría de Rivadavia por disposición del Tercer Juzgado Correccional hasta tanto se determinen las causas de la muerte de la niña.
La pequeña Candela era la más chica de la familia. Tenía otros cuatro hermanos Rodrigo (13), María José (13), Oriana (4) y Eliana (15), hija de la primera mujer de Orlando, que también vivía con ellos en ese lugar que alquilan desde hace cuatro meses.
Orlando Salinas se gana la vida como albañil y es el único ingreso que tiene. Ayer, esperaban en la Morgue Judicial que le entregaran el cuerpo de su hija para poder velarla.
En el entorno familiar, ayer lamentaban la pérdida de la pequeña Candela.

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