Munizaga: "La ULP ya tiene un camino, pero voy a tomar decisiones propias"

El nuevo Rector de la Universidad de La Punta adelantó que buscará acreditar la casa de estudios en la Coneau.

La Universidad de la Punta es una institución de enorme influencia en la sociedad puntana, y esto queda demostrado sólo con salir unos minutos a la calle. Es muy probable cruzarse un niño jugando con su laptop o ver arriba de los techos las antenas de Wi-Fi, ambos proyectos patrocinados por la ULP. Para saber cómo será la estrategia de esta casa de estudios en los próximos años, El Diario de la República entrevistó a Alejandro Munizaga, el nuevo rector, quien reemplaza en el cargo a Alicia Bañuelos.

—¿Qué siente por haber sido nombrado el nuevo rector de la ULP y cómo valora el legado que le deja Bañuelos?

—Mi primera sensación es de un desafío y una responsabilidad enorme por la confianza que me dio el gobernador de San Luis, Claudio Poggi. Por eso voy a poner todo mi compromiso y esfuerzo para llevar adelante una institución tan importante como es la Universidad de la Punta, que ya tiene su prestigio nacional e internacional. El legado de Alicia es enorme. Ella fue la mentora de la agenda digital puntana, que es reconocida a nivel mundial, y con su capacidad e idoneidad colocó a San Luis en el mundo. Es una de las personas más inteligentes que he conocido. Esto lo comprobé con la visión que tuvo en temas que hoy nos parecen comunes, como el Wi-Fi gratuito. Ella, por ejemplo, hablaba de este servicio en el 2006, y de la Historia Clínica Digital en el 2009. Podía desarrollar en pocas horas una visión de cómo la tecnología iba a impactar en la sociedad y cuál era la estrategia más adecuada para estar preparados. La capacidad que tiene es increíble.

—El Gobernador le pidió acreditar la ULP ante la Coneau ¿Cuál es la importancia de tener esta habilitación?

—Con la acreditación la ULP se transformaría en una universidad nacional. Esto te brinda posibilidades presupuestarias ya que formaríamos parte de los fondos que la Nación destina para la educación universitaria. Además te da prestigio. Las tecnicaturas de la ULP son reconocidas en toda la Argentina, pero si uno quiere tener carreras del rango de licenciatura o ingeniería necesita la acreditación. Por eso el primer paso será lograr la habilitación institucional, donde va incluido el proyecto educativo, la infraestructura y el origen de los fondos. Todo esto determina si el estudio en la universidad es sustentable y si tiene lo necesario para brindar los servicios de educación. La ULP posee un presupuesto provincial y cinco años de experiencia, por lo tanto creemos que tenemos todo para acreditar. El siguiente paso es la acreditación de las carreras, donde se analizan, entre otras cuestiones, los contenidos y la idoneidad del plantel docente.

—¿Cuál es el rasgo que usted le quiere imprimir a la universidad?

—Tenemos más de cuatrocientas iniciativas en marcha en la ULP. Esto no puede frenarse, y además todos los líderes de estos proyectos me piden constantemente que sigamos adelante. En el corto plazo la meta será avanzar con esta agenda, que es enorme. El hecho de convertirnos ahora en el asesor tecnológico dentro del Gobierno de San Luis nos demandará realizar alguna diferenciación de cómo veníamos hasta ahora. Seguramente voy a tomar decisiones propias y fomentar algunas iniciativas que serán diferentes por la impronta que tiene cada individuo. Igualmente la universidad ya tiene un camino.

—Bañuelos siempre defendió la multiplicidad de proyectos que encara la ULP como una forma para alcanzar la digitalización de todos los puntanos. ¿Usted mantendrá esta estrategia?

-Sí. En la época que nos toca vivir hay muchos cambios y muchos de ellos son revolucionarios. Por eso debemos estar atentos y de ahí viene la importancia de la multiplicidad de proyectos de la ULP. La sociedad está siendo bombardeada por muchas innovaciones, con nuevas formas de trabajar y estudiar y también de buscar información. Dos ideas que Alicia quería lanzar este año, y que nosotros vamos a implementar, es la filosofía del gobierno abierto, que es una política que acerca los servicios al ciudadano. Pero para esto es necesario tener comunicación e interoperatividad entre todos los sistemas gubernamentales. Si yo por ejemplo le doy una información al Estado, como mi domicilio fiscal, personal o mi número de DNI, ningún otro organismo después debe tener la necesidad de volver a pedir estos datos.

—La ULP ha tenido un papel clave en la distribución de computadoras portátiles en las escuelas. ¿La entrega de los equipos continuará?

—Seguro. Hasta ahora estábamos en un proceso de adquisición de computadoras a través de las Naciones Unidas, que nos permitió ingresar al país los equipos sin pagar impuestos. Pero de un día para el otro la Nación decidió que este mecanismo no se utilizaba más. Ahora tenemos que repensar cuál va a ser la estrategia para adquirir las laptops, porque la distribución es algo que lo veníamos haciendo con el stock que nos quedaba.

—¿Mejorarán la conectividad del Wi-Fi en aquellas localidades en las que el servicio no anda tan rápido?

—Sí. El servicio por ahí es un poco deficiente en algunos sectores en horas pico, cuando la gente vuelve de trabajar y todos se conectan. Además los chicos ahora lo usan no sólo para buscar información en Google, sino que también quieren ver videos en You Tube o leer libros online, y todo esto consume ancho de banda. Son usuarios cada vez más expertos y que demandan cada más servicios. El consumo de ancho de banda de internet es uno de los indicadores del crecimiento de la inclusión digital en San Luis. Arrancamos en el 2003 con 19 megas y hoy son 2.000 megas. Comenzamos con 100 antenas y hoy ya hay más 640 antenas en toda la provincia. Hoy todos los municipios tienen más de dos o tres antenas. Pero obviamente que esto no alcanza. Nos encantaría tener una antena de Wi-Fi en cada esquina de cada localidad.

—Uno de los proyectos más novedosos de la ULP han sido las Escuelas Digitales. ¿Cómo van a continuar estos establecimientos?

—Ya tenemos nueve Escuelas Públicas Digitales (EPD). Estamos muy contentos. Hemos ampliado edificios, la demanda de los alumnos es cada vez mayor, y hasta tenemos chicos en lista de espera. Queremos que las ONGs, los municipios, y las asociaciones civiles también puedan sumarse. Aunque pienso que esto es un tema de tiempo y maduración. Observamos con satisfacción los resultados que están teniendo las EPD y hay que recordar que estamos entrando al segundo año lectivo. Esperamos que la decisión que han tomado los papás de enviar a sus hijos a estos establecimientos haya sido la correcta.

Comentá la nota