En 2005, el entonces intendente Gustavo Mac Karthy y el secretario de Obras Públicas, Nelson Williams, fueron advertidos por la Cooperativa y por expertos de que el sistema Owen – Musters necesitaba varias correcciones. Hasta se habló de responsabilidades civiles y penales por ensuciar una fuente de agua potable. Pero el proyecto original no se tocó.
Según la Fundación Tercer Milenio, en 2005 Mac Karthy y Williams recibieron advertencias escritas y formales acerca de la necesidad de revisar el proyecto del pluvial Owen-Musters, construido para evitar inundaciones en Trelew. Esa organización civil cuenta con documentos que lo prueban. Los papeles están en manos del Defensor del Pueblo de la Provincia, Ricardo Azparren, a quien Tercer Milenio le exigió que trabaje para frenar la contaminación del río y no se avance en la construcción del tercer pluvial.
El 22 de febrero de 2005, el actual presidente del IPA recibió un aviso en su carácter de secretario de Obras Públicas de Trelew. Lo firmó Alfredo Montes, gerente de Servicios de la Cooperativa de esa ciudad. “Ratificamos nuestra sugerencia de reanalizar el proyecto de pluviales para Trelew, considerando la afectación que eventualmente podría producirse al volcar los líquidos aguas arriba de nuestra toma de agua”, leyó Williams.
El 12 de setiembre del mismo año, el llamado de atención llegó del ingeniero José Inglese, consultor que revisó el Plan Director de Provisión de Agua a Trelew. En nota a la Cooperativa explicó su “preocupación expresada en distintos informes” vinculados al proyecto de desagües pluviales. “Es experiencia extendida que los conductos de desagües pluviales de una ciudad casi inevitablemente conducen desagües clandestinos cloacales e industriales, además de arrastrar contaminación difusa de pavimentos, estaciones de servicio, pesticidas usados en jardines, etcétera”.
Ya decía el experto que “debe evaluarse cuidadosamente el punto de vuelco de esos desagües” y para eso “esa Cooperativa debe exigir a quien sea responsable del proyecto y las obras pluviales citadas que le suministre el Estudio de Impacto Ambiental que contemple adecuada y rigurosamente este aspecto”.
El objetivo, según Inglese, es “verificar si se contemplaron las medidas adecuadas para evitar que dicha contaminación llegue al agua potable y exigir que esas medidas se tomen, si así fuera”.
Su advertencia final: “Este procedimiento evitará que en el futuro la Cooperativa pueda ser imputada civilmente y los directivos penalmente por su responsabilidad en la contaminación de fuentes de agua potable”.
El 21 de setiembre de 2005, Día de la Primavera, el entonces intendente Mac Karthy tuvo en su despacho la nota del presidente de la Cooperativa, Tito Nichols. “Nuestros asesores nos han hecho llegar su preocupación por algunos aspectos del citado proyecto de pluviales –escribió- En particular se refirieron al punto de vuelco y la posibles afectación a nuestras tomas de agua en planta potabilizadora y pozos Norton, y las posibles consecuencias de contaminación de la fuente”.

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